19 de julio 2013 - 00:00

Jaime gana duelo a juez, pero sigue clandestino

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
La Cámara Federal concedió ayer la eximición de prisión a Ricardo Jaime, cuyo retorno desde la clandestinidad todavía no está garantizado. Pesa sobre el exfuncionario todavía una orden de captura de la Justicia cordobesa ya que allí lo buscan para un juicio oral. Esta disposición ya de tipo internacional, aunque los defensores aseguran que su cliente no salió del país. El fallo de la Sala I fue demoledor con el juez Claudio Bonadío, argumentos que dan impulso a los abogados de Jaime para que embistan contra el magistrado.

La resolución, rubricada por Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, todavía no pone final a una trama que ofrece escenas de filme policial, con allanamientos, intervención de organismos de inteligencia y notas a Interpol. Las órdenes de detención que firmó la Justicia federal de Córdoba se mantienen vigentes y esto demorará la reaparición de Jaime. Sus abogados anoche aceleraban trámites en la Cámara de esa provincia para lograr resultados similares a los de los tribunales de Retiro. El panorama de Jaime allí es más sensible ya que se estaría ausentando de un juicio al cual llega procesado por supuesta sustracción de evidencias durante un allanamiento.

La relación de Bonadío con la Policía Federal quedó resentida. Ayer por la mañana, en conversaciones en su despacho, el juez dio a conocer su malestar con esta fuerza por las demoras en la búsqueda de Jaime. El juez ya vive un duelo personal: al exsecretario de Transporte lo involucran 37 causas y tiene 3 procesamientos, todos firmados por Bonadío, que emitió la orden de detención minutos antes de que comenzará la feria judicial de invierno.

El fallo de la Cámara es jugoso en críticas hacia el magistrado, un clásico de esa sala que también suele padecer el juez Norberto Oyarbide en la instrucción de la causa que involucra a la fundación de las Madres de Plaza de Mayo. "Se prefirió la aplicación de una inapropiada, cuando no arcaica, interpretación del Derecho", expresaron los camaristas al considerar que el juez se extravió en "temperamentos propios de otros tiempos".

Freiler
y Ballestero fustigaron a Bonadío por su sistema de ponderación. Les sorprendió que haya enviado a juicio oral a Jaime por la tragedia ferroviaria de la estación Once -un caso mucho más grave que los subsidios del Belgrano Cargas- en libertad y buscara encarcelarlo en este segundo caso.

Tal como contó este diario, atacaron directamente los argumentos de Bonadío para sustentar la detención: "Por un lado, se alude a sus supuestos vínculos con funcionarios del Estado. Sin embargo, esa información lejos está de imponerse en un extremo novedoso cuando el imputado ostentó, durante un prolongado tiempo, un cargo de jerarquía en el Gobierno nacional en cuyo espacio se enmarca, justamente, la misma imputación que se le dirige en este sumario".

Palabras álgidas, que alentaron a los abogados de Jaime a bosquejar presentaciones contra Bonadío en el Consejo de la Magistratura. "Los argumentos que utilizó Bonadío son bochornosos y vergonzosos. Manifestar que si Jaime está en libertad podría utilizar su conocimiento y amistad con las altas autoridades del Gobierno nacional para que entorpeciera la Justicia me parece una falta de respeto absoluto a las autoridades nacionales. Los está tildando de delincuentes", sostuvo el abogado Andrés Marutián.

Un detalle: la Cámara todavía mantiene el procesamiento de Jaime por supuestos manejos irregulares en los subsidios que recibió el ferrocarril Belgrano. A este capítulo podría sumarse, en breve, el expediente que instruye el juez Sebastián Ramos, que investiga la ruta de subsidios a todas las empresas de transporte. Bonadío tuvo este expediente en su poder, pero luego la Cámara decidió apartarlo.

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