7 de abril 2010 - 00:00

Kirchner junta al PJ por caja y delfines

Néstor Kirchner esquivó, otra vez, la calle Matheu. Como si lo persiguiera una superstición, como si entreviera que entrar en la sede del PJ nacional fuera más herético, para su supuesto espíritu transversal que asumir la jefatura del partido, mudó la cumbre de hoy a La Plata.

Nunca, desde que tomó el control formal del PJ, el patagónico se animó a entrar a las oficinas históricas del peronismo. Primero montó un búnker en Puerto Madero -que abandonó unas pocas semanas después- y más tarde optó por la comodidad de Olivos.

Con su renuncia, luego de la derrota del 28-j, parecía que jamás se coronaría el desembarco inmobiliario en el PJ al ocupar la oficina de la calle Matheu: pero la dimisión se escribió sobre agua, el ex se olvidó de su condición de ex, pero sigue sin tomar La Bastilla peronista.

Al final, cuando parecía que además de «jefe» y presidente de la Comisión para discutir una nueva ley de Coparticipación, haría ocupación física del PJ, Kirchner le pidió a Daniel Scioli que la cumbre partidaria se mude a la residencia del gobernador en La Plata.

Aunque no es afecto a los gestos, más allá de su resistencia a entrar en Matheu, la decisión de trasladar el encuentro con el Consejo del PJ a territorio de Scioli tiene algún valor simbólico: le otorga, al vice partidario, un rol de algo más que mero anfitrión.

Alimenta, con eso, la teoría del «delfinazgo» de Kirchner sobre Scioli como potencial candidato presidencial en el 2011 así como, con otras acciones, se potencia a José Luis Gioja: de hecho, la cumbre del Mercosur de mitad de año, se hará en San Juan.

No es un dato menor. Tampoco lo es que, inicialmente, el destino programado era el Chaco de Jorge Capitanich -que será sede de la cumbre social y el Grupo Río-, otro de los K que rankean para una todavía hipotética resignación de Kirchner a ser candidato.

La misma ecuación le da entidad a Juan Manuel Urtubey. Ayer, Cristina de Kirchner, en la reunión con gobernadores en Olivos, habló de retocar la ley de Coparticipación y elogió el proyecto de Fondo de Convergencia que propone el salteño.

En realidad, es similar a lo que sugiere Capitanich pero uno lo llama Fondo de Convergencia y otro Fondo de Equidad Social. Ayer, Cristina prefirió el dialecto de Urtubey. En ambos casos -también lo impulsa Juan Schiaretti- consiste en usar un coeficiente de distribución diferente para el excedente de recaudación del capítulo coparticipación.

Ese tema, en teoría, debe ser el centro de la reunión que convocó Kirchner para hoy pero, se sabe, es otra: Kirchner quiere mantener activo al PJ -es decir: de reunión en reunión- para evitar que se propaguen las crisis que padeció el partido en el 2008 y el 2009.

Cada foto, como en Chaco, Kirchner la usa para «abrazar» a los dirigentes que han planteado algunas diferencias y, a la vez, mostrar a los alineados de siempre en la misma vereda. Estarán, además de Scioli, Alberto Balestrini; y los gobernadores Capitanich, Gioja, Urtubey, Gildo Insfrán (Formosa); Luis Beder Herrera (La Rioja); Celso Jaque (Mendoza); Oscar Jorge (La Pampa); Walter Barrionuevo (Jujuy) y Sergio Uribarri (Entre Ríos).

También Hugo Moyano y Antonio Caló, los ministros Julio De Vido y Florencio Randazzo, los diputados Carlos Kunkel y José María Díaz Bancalari y, entre otros, el intendente Julio Pereyra.

El de La Plata será, además, el primero de una serie de actos y encuentros del PJ por el interior: el 1 de mayo en Entre Ríos y luego Villa María (Córdoba), Río Gallegos (Santa Cruz), Esquel (Chubut) y La Pampa, según se anticipó. Todos lejos de la calle Matheu.

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