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Kirchner quiere el alta y promete ir a actos K
Cristina de Kirchner volvió anoche, luego de permanecer en la Casa Rosada y participar de un acto en Ezeiza, a la clínica donde está internado su marido.
La operación de urgencia del patagónico, que el domingo sumió al kirchnerismo en el pánico y la parálisis, aportó -pasada la incertidumbre- los elementos para que en el planeta K se traduzca como un suceso de alcances casi míticos: un mal trago virtuoso.
Ayer, ya despojados de la angustia, caciques K jugueteaban con analogías combativas. «Néstor return» forzaban un anglicismo, por Batman; «Kirchner, episodio III» se esmeraba otro en referencia a la saga de Star Wars. «No será Robocop -bramaba- pero es duro, durísimo».
Sin descanso, ayer a la tarde un delegado de Olivos, se instaló en Necochea para empezar con el montaje del acto programado para el miércoles próximo en el camping del Sindicato de Camioneros de Hugo Moyano. «El acto se hace. Néstor viene» avisó el operador.
Anoche, con la misma impronta, unos ochenta dirigentes estaban citados en el Hípico de La Plata, encabezados por el ministro de Justicia Julio Alak, para darle organicidad a la cruzada monitoreada por el patagónico contra Pablo Bruera, el díscolo intendente platense.
Ese club -donde fichan Eric Calcagno, Mario Oporto, Ariel Passini, Carlos Castagnetto, los hermanos Carlotto y Homero Bibiloni, entre otros, con invitados como Alberto Pérez, Carlos Kunkel y Emilio Pérsico- reservó un complejo para recibir el 24 a Kirchner.
Ayer, como ocurrió con el acto previsto en Necochea, la indicación fue no congelar el armado del show. A lo sumo, si no se puede concretar en el día pautado, se demorará para principios de marzo.
Lo mismo, ayer, decían en Chaco: no hubo, hasta anoche, contraorden respecto a los preparativos para la reasunción de Kirchner en el PJ pautada para el 11 de marzo.
Esos mandatos se reforzaron con las novedades médicas. Al informe positivo del médico personal, Luis Buonomo, se agregó el diagnóstico de Cristina de Kirchner. En Ezeiza, la Presidente afirmó que su marido estaba «muy bien» y con ganas de «salir adelante».
La recuperación derivó, según se relató en Casa Rosada, en un pedido del patagónico para abandonar terapia intensiva y ser «rápidamente» dado de alta para volver a Olivos. La prescripción médica, sin embargo, es que permanezca internado hasta este jueves.
Paciente inquieto, Kirchner también se resiste a tener que enclaustrarse en El Calafate -adonde Cristina está invitada el lunes próximo, para la Fiesta del Lago-, como mínimo dos semanas, como sugieren los médicos para alejarlo de las tensiones. Ayer, el cirujano que lo operó, Víctor Caramutti, dio indicios en ese sentido al opinar que la obstrucción fue producto del estrés.
Por eso la indicación de reposo.
«Ya quiere volver: en cualquier momento, se sube a un escenario» decían, ayer, en Gobierno. Optimistas extremos, militantes de La Cámpora, la JP y la Tupac Amaru, el grupo jujeño de Milagro Sala, fantaseaban ayer con un saludo de Kirchner en el sanatorio.
Las piezas, de ese modo, buscaban ensamblarse para dorar de heroísmo al ex presidente operado, jefe político del «modelo», que paralizó al Gobierno con su achaque. Dos funcionarios, el domingo a la tarde, condicionaban cualquier hecho a cómo evolucionaba la situación de Kirchner.
«Todo queda en suspenso» se confesó, shockeado, un ministro. La explicitación del volumen de Kirchner en el andamiaje K. Para sus fanáticos, su recuperación adquiere un cariz emblemático.
Alguna vez, Raúl Alfonsín recuperó prestigio y calidez tras su accidente el 18 de junio del 99. Unos meses después, la UCR recuperó el poder a través de Fernando de la Rúa.
El drama, inconsolable, de Carlos Saúl Menem por la muerte de su hijo Carlos -el 15 de marzo del 95- tuvo, para el menemismo, una impacto similar. La historia registra el paso del cortejo fúnebre con los restos de Carlos Junior, sobre un fondo de pancartas de la campaña Menem 1995.
El mito de la otra resurrección, bajo el eslogan Fuerza Néstor, se escribe en las paredes de Palermo, afuera del Sanatorio de los Arcos.


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