• El ministro es el portavoz de la convocatoria. • Pide alineamiento irrestricto y que movilicen a Plaza de Mayo.
Julio De Vido, gestor de la “escuelita” donde el Gobierno baja línea y promete obras a cambio de apoyo: ahora pide movilizar para el 25-M.
Pide lealtad y promete obras. Baja "línea" política y reclama un alineamiento irrestricto con Cristina de Kirchner. Jura asistencia y respaldo de la Casa Rosada, pero avisa que el 25 de mayo, cuando el kirchnerismo tenga su "Plaza del Sí para celebrar los diez años de la llegada al poder y contraponer con el 18A, hará un monitoreo personal para saber quiénes se movilizaron con compromiso y quiénes no lo hicieron.
Julio De Vido se convirtió, en los últimos dos meses, en el político de los ministros K: en algo más de 60 días, el titular de Planificación reunió a gobernadores, intendentes y legisladores de casi quince provincias, anunció inversiones millonarias directa para los municipios -muchas que ya habían sido anunciadas- y demandó respaldo a la Presidente.
El imán para hacer desfilar a los dirigentes es el programa Más Cerca, que deriva obras a los distritos sin pasar previamente por los gobiernos provinciales. En el Gobierno esas juntadas son conocidas como la "escuelita" de De Vido donde, dicen, apunta a adoctrinar a los dirigentes K, sobre todo en estos tiempos de clima hostil y recursos escasos.
"Julio, con sus posibilidades, trata de hacer lo que hacía Néstor: hablarles a los dirigentes, recibirlos, que se sientan parte del proyecto y contenidos por el kirchnerismo", tradujo un dirigente la efervescencia del ministro que, luego del golpe de perder espacio ante La Cámpora y Florencio Randazzo, volvió a su rubro: los planes de obras.
A mediados del año pasado, De Vido le propuso a la Presidente lanzar el programa Más Cerca, para el financiamiento de infraestructura urbana en los distritos sin pasar por las provincias, como un mecanismo para facilitar y agilizar las obras, pero además para "puntear" a los gobernadores díscolos.
Sobre esa base, reconstruyó un enlace entre los intendentes y la Casa Rosada. Fue, por caso, el llamador para reunir a los alcaldes del conurbano con Cristina de Kirchner, el 17 de octubre pasado, en casa de Gobierno, justo el día más peronista. El método de la "escuelita" de De Vido tiene su protocolo:
Expresamente excluye a los gobernadores que tienen mala o regular relación con Cristina. Así fue como, el lunes pasado, convocó a alcaldes bonaerenses, pero no invitó a Daniel Scioli como hizo, el 23 de abril cuando reunió a santacruceños, pero dejó afuera a Daniel Peralta.
En las últimas cumbres se enfocó en pedirles a los dirigentes que movilicen "todo lo que tengan" para el acto que el Gobierno prepara para el 25 de mayo, cuando se cumplan 10 años de la llegada de los Kirchner al poder. "Será un acto lindo", dijo el ministro para confirmar que la Presidente aceptó plantear la disputa plaza contra plaza: así como el 10 de diciembre pasado organizó un show en Plaza de Mayo para contraponer al cacerolazo del 8N, ahora habilitó la movilización para el 25M, como versión K luego de la movilización opositora del 18A.
El martes pasado reunió a todos los intendentes de Entre Ríos, incluso los radicales y vecinalistas, y sentó a su lado a Sergio Urribarri, el gobernador, que para ciertas voces K es un posible heredero para 2015. Fue, al igual que un día antes con bonaerenses, explícito en plantear que "movilicen" para el acto del 25 de mayo, para respaldar a Cristina.
De Vido no falta a ningún encuentro -tuvo 15 en los últimos 60 días- y en general se muestra con José López, secretario de Obras Públicas, y con Juan Manzur, ministro de Salud, a quien presenta como un cuadro y le pide una exposición que va más allá de su función: el exvice tucumano, más que de salud, habla de política.
Respecto de los oradores, rota entre Carlos Zannini, secretario de Legal y Técnica, y Juan Manuel Abal Medina, el jefe de Gabinete, como "invitados" según la reunión. López, de diálogo fluido con los intendentes, suele ser el convocante a los alcaldes y quien presenta, además, el mapeo respecto de la relación con cada uno. Víctimas de esa selección son los intendentes cordobeses filo-K que no fueron, todavía, recibidos por De Vido a pesar de promesas y pedidos.
A otro dirigente que le dio protagonismo fue a Carlos "Camau" Espíndola, intendente de Corrientes capital, candidato K a la gobernación correntina, que estuvo en Casa Rosada el 21 de abril. En los últimos meses pasaron Francisco "Paco" Pérez con intendentes de Mendoza (13 de marzo), Gerardo Zamora con jefes comunales de Santiago del Estero (22 de abril), Maurice Closs y caciques misioneros el 11 de abril, José Luis Gioja con intendentes sanjuaninos el 23 de abril, Martín Buzzi con chubutenses el 11 de marzo -sentó en la mesa a Norberto Yahuar, ministro de Agricultura y seguro candidato en la provincia- y Jorge Capitanich con chaqueños el 10 de abril, entre otros.
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