2 de abril 2013 - 00:00

La sombra de Genoud reaparece en el juicio por los sobornos

Fernando de la Rúa
Fernando de la Rúa
La figura del exsenador radical José Genoud -quien se suicidó en 2008- domina desde hace una semana el juicio oral por los supuestos sobornos en el Senado durante la administración de Fernando de la Rúa. El debate se reanudará mañana cuando continúe el desfile de asesores, amigos y operadores del exlegislador que, de seguir con vida, figuraría entre los acusados ante el Tribunal Oral Federal número 3. El rol de estos testigos es el de desacreditar una versión del arrepentido Mario Pontaquarto. Luego será el turno de los peritos telefónicos cuya declaración enciende luces amarillas en el despacho del juez Daniel Rafecas.

Ya han hablado ante el tribunal el senador Ernesto Sanz (presentó un escrito), el exjefe de despacho de Genoud Nelson Reynoso y el asesor Sergio Agüero Chico. Mañana será el turno de Natalio Derinovsky, funcionario de la ANSES de Mendoza hasta 2003 y también hombre del exsenador.

Según Pontaquarto todos ellos habrían participado de una cena en la noche del martes 18 de abril en el restorán Happenings de Puerto Madero, en la cual el arrepentido le consultaba a su jefe político sobre las diligencias para pagar las supuestas coimas. Pontaquarto sostuvo que antes de ir al restorán le habría entregado un pago al exsenador peronista Emilio Cantarero en su departamento de la avenida Callao.

Hasta ahora todos los testigos negaron la presencia del exfuncionario del Senado en Happenings. En algunos casos con rostro compungido, recordaron a Genoud, quien se quitó la vida, en forma emotiva y al mismo tiempo desmintieron una supuesta reunión en el Congreso en la cual Pontaquarto era instruido sobre el pago de los presuntos sobornos.

El presunto cónclave de Happenings motivó un careo durante la instrucción al cual concurrieron Pontaquarto y Reynoso. Ambos se mantuvieron en sus posiciones en cuanto a la presencia del primero en el restorán y Reynoso negó cualquier tipo de comunicación con el arrepentido, sin embargo el juez Rafecas siempre aseguró tener registros de una supuesta llamada telefónica.

En sus múltiples declaraciones Pontaquarto ha sostenido que ese día por la mañana había llevado los 5 millones de pesos provenientes de la SIDE (cuenta 1581/11 del Banco Nación) a su casa en la localidad de General Rodríguez donde escondió el dinero "en un vestidor, bajo una alfombra naranja".

Las declaraciones de los testigos convocados para explicar la conducta de Genoud se sumarán a la serie de desmentidas que ha sufrido el testimonio del arrepentido durante el proceso. Todavía no ha encontrado testigos que lo respalden y, al mismo tiempo, en los tribunales de Retiro se han narrado detalles incómodos de su vida personal, como una supuesta afición a los juegos de azar. "Nadie sabe nada, cuando voy al hipódromo lo hago solo, sin que nadie me acompañe" suele ser la réplica del acusado quien no concurre al debate salvo cuando tiene que declarar.

Esta semana se espera también la declaración de un grupo de peritos telefónicos. Éstos podrían cuestionar la instrucción realizada por Rafecas en cuanto al seguimiento de los llamados telefónicos realizados entre los senadores y Pontaquarto. Sostendrán que por cuestiones técnicas la ubicación de los teléfonos celulares podría no coincidir con la de las personas que los utilizaron. Sería un golpe para Rafecas quien ha basado gran parte de su investigación en las pericias telefónicas.

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