Las cosas están cambiando y la pelota no deja de picar

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Con el último soplido del silbato del buen referí Federico Anselmi el domingo por la tarde, el rugby de Buenos Aires cerró una temporada deportiva que tuvo en el barrio de San Isidro a sus dos campeones más importantes.

Hace diez días, los del San Isidro Club festejaban en La Plata el título del URBA Top 14. El domingo, el CASI le ganó con claridad a Belgrano Athletic por 36 a 21 en la gran final del Seven en una semivacía cancha de Newman.

Obviamente, no son comparables ambos trofeos, pero marcan el cierre oficial de temporada de los clubes porteños. Hoy el rugby se juega los doce meses del año; el seleccionado nacional de seven viajará mañana hacia la primera gira del circuito del IRB (jugarán en la Gold Coast australiana, en Dubái y en Port Elizabeth, en la costa del Océano Índico sudafricano), los clubes seguirán jugando torneos de seven en clubes y en playas argentinas hasta que arranque la nueva temporada.

Mientras tanto, se espera para los próximos días el anuncio de los jugadores que integrarán los planes de alto rendimiento del rugby nacional. Los Pampas volverán a jugar en Sudáfrica la Copa Vodacom y se espera que para 2012 -año que marcará el debut en The Rugby Championship, jugando dos veces cada uno contra los All Blacks, Springboks y Wallabies- que los contratos que ofrezca la UAR difieran en parte de lo que se venía dando. Habrá distintos niveles de contrato.

¿Quién hubiera pensado a principios de año que Juan Imhoff tendría un Mundial como el que tuvo? Lo mismo puede decirse de Julio Farías, el gran hallazgo Puma del Mundial; el buen partido contra All Blacks de Leonardo Senatore o las oportunidades que tuvieron otros.

Imhoff ya se fue a Racing-Metro (hizo un fantástico try el fin de semana) y Senatore está en Toulon. Farías se queda por ahora en Tucumán, ansioso de devolver la oportunidad que le dieron en este último año. Y tendrá su recompensa.

Ámbito Financiero está en condiciones de informar que habrá un reducido grupo de unos diez jugadores -del nivel necesario para jugar en The Rugby Championship- que podrían ganar un sueldo importante (superior a los 10 mil pesos). «La idea es que entre el sueldo y los premios por partidos, los viáticos de la Vodacom y las oportunidades que surgirán de estar en el país quizás sirva para que en vez de irse con contratos pobres a Europa elijan quedarse,» anticipó un dirigente nacional.

Las cosas están cambiando en el rugby argentino. Se resolvió en Córdoba que no habrá puja por la presidencia de la UAR - sólo unos ajustes en el Consejo Directivo- y se cambiarán algunos auspiciantes y por mucho más dinero que el que se paga en la actualidad. La UAR deberá ser inteligente para administrar lo que ingresará ya que los egresos son grandes y crecerán aún más.

La pelota no deja de picar nunca. El rugby no descansa.

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