4 de diciembre 2015 - 00:00

Los escenarios de una disputa clave de poder

 Caracas - Las elecciones del domingo para la Asamblea Nacional (AN) venezolana pueden abrir diferentes escenarios, algunos de los cuales podrían cambiar la dinámica política del país tal como se la ha conocido en los últimos quince años.

En manos de quienes obtengan la mayoría del Parlamento unicameral, de 167 escaños, recaerá el poder con el que se podría amenazar o consolidar la llamada revolución bolivariana, el proyecto político ideado por el fallecido Hugo Chávez y liderado ahora por el presidente Nicolás Maduro.

El abogado constitucionalista Hermann Escarrá explicó que el de Venezuela no es exactamente un sistema parlamentario "pero tampoco es un presidencialismo exacerbado", justamente porque "tiene un sistema de controles, de competencia y atribuciones muy fuertes" en el poder legislativo. De ahí la importancia de estos comicios.

En un primer escenario, si la oposición obtuviera la mayoría simple, que implica la mitad más uno de los 167 diputados, es decir 84 escaños, podría designar la junta directiva de la cámara, que tomará posesión el 5 de enero de 2016, y de la que nunca ha formado parte.

Es precisamente con la mayoría que la oposición podría aprobar una ley de amnistía que extinguiría la responsabilidad penal que pesa sobre varios opositores presos, entre ellos el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, condenado a casi 14 años de prisión por la violencia de una marcha antigubernamental.

Asimismo, podría autorizar al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) el enjuiciamiento del primer mandatario, así como proponer un voto de censura al vicepresidente ejecutivo y a los ministros, planes estos últimos que ya ha dicho tener en su agenda la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Con mayoría simple también se puede designar a los magistrados del TSJ, al fiscal general, al contralor y, en algunos casos, al defensor del Pueblo.

El segundo escenario es el de lograr los tres quintos de los escaños, o una mayoría calificada de 100 diputados, que permitiría aprobar un voto de censura del vicepresidente y los ministros, lo que implicaría su destitución.

El tercer escenario, el que confiere mayor poder, sería la mayoría de dos tercios de los asientos, o 111 diputados, con los que podrían llevarse a referendo aprobatorio los proyectos de ley, los tratados, convenios o acuerdos internacionales. Esa mayoría permite destituir a los magistrados.

El chavismo, que ya ha gozado de todos estos poderes, especialmente en este último período con la mayoría calificada de tres quintos, espera alcanzar al menos una mayoría simple para poder mantener el orden como hasta ahora.

De lo contrario, cabría aun otro hipotético escenario que sería usar la actual mayoría de 100 diputados oficialistas para que el Parlamento le apruebe poderes habilitantes al Presidente antes de que se constituya el nuevo, lo que le permitiría dictar leyes y decretos sin necesidad de que esos instrumentos pasen por la Cámara por hasta un plazo de año y medio.

Este paso debería concretarse antes del 4 de enero, pero puede ser revertido por el nuevo parlamento.

Respecto del referendo revocatorio del mandato presidencial -una opción dejada entrever por algunos opositores-, Escarrá, que formó parte del equipo constituyente que elaboró la actual Carta Magna venezolana en 1999, precisó que sólo sería posible con la decisión popular y no a través de una iniciativa legislativa.

Agencia EFE

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