Álvarez siempre ambicionó el asiento de Ordiales; ocurre que el reglamento del Consejo exige para esa posición una antigüedad del título de abogado que el funcionario, hasta hace algunas semanas, no tenía. Este cambio de situación sería el motivo por el cual el viceministro ha comenzado a dejar de lado una habitual máxima suya: no hablar con jueces. Antes del viernes habrá mantenido dos encuentros reservados con magistrados encumbrados del fuero federal.
Ideólogo de diversos pasajes de la reforma judicial que sucumbió en la Corte Suprema, su desembarco en la Magistratura es fogoneado por el diputado Carlos "Cuto" Moreno, quien tiene una rivalidad subterránea con Ordiales.
Asociación
El tándem Moreno-Álvarez protagonizó un suceso curioso en 2012, cuando el diputado promovió que el Consejo cancele sus contratos con las editoriales jurídicas privadas que abastecían al cuerpo colegiado de ediciones de doctrina y material de jurisprudencia. En sintonía, Álvarez lanzaba la editorial Infojus desde el Ministerio de Justicia con el objetivo de darles lugar a aquellos autores habitualmente dejados de lado por dichas editoriales. Pasos necesarios para la llamada batalla cultural que el viceministro dice impulsar.
La posible llegada de Álvarez despierta recelos en sectores del oficialismo y de la Justicia, dado que entienden que su desembarco se vería acompañado por una serie de nombramientos en las áreas de administración del Consejo. Por otra parte, Ordiales siempre se ha mostrado como un pragmático y con buena capacidad de negociación, condiciones que lo han llevado a manejar asuntos clave para el kirchnerismo en la Magistratura, como es el caso, por estos días, de la acusación contra el juez federal Daniel Rafecas, que está a un paso de ser suspendido.
Parálisis
El Consejo ha tenido un 2013 para el olvido, con una parálisis general que causa fastidio en la Corte Suprema, desde donde parten lineamientos en voz baja para definir un nuevo presidente que active los nombramientos de jueces y de subrogantes ante una situación de colapso. En este contexto, la llegada de Álvarez y su supuesto dogmatismo generan diversas inquietudes entre los ministros.
En distintas vocalías saben que el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, realizó, en las últimas horas, una gestión puntual en ese sentido. Otro detalle: fueron los técnicos que están bajo su órbita quienes introdujeron modificaciones en el proyecto de reforma del Código Civil y Comercial cuya redacción se coordinó desde la Corte. Movimientos de un sector del Gobierno que rechaza a Ordiales no tanto por sus roles en la década del 90, sino por sus contactos habituales con el camarista Luis María Cabral (jefe de la Asociación de Magistrados), quien se opuso férreamente a la reforma judicial del oficialismo.
| Milton Merlo |


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