27 de febrero 2014 - 00:00

Malvinas: tibia respuesta de China a convocatoria de pesca de calamar

El Gobierno nacional consiguió sólo 10 buques extranjeros a ser incorporados a la matrícula nacional para aumentar la captura de calamar. Dos años atrás, la Subsecretaría de Pesca de la Nación en convergencia con una política del Ministerio de Relaciones Exteriores de la que participa también Defensa, tomó la decisión de "abrir el caladero" a pesqueros chinos en aguas sudatlánticas. Se pretendía sumar 20 navíos asiáticos a la flota nacional que oscila entre 62 y 70 buques poteros dependiendo de los períodos de mantenimiento de cada empresa e incrementar así las capturas. La iniciativa forma parte del conjunto de acciones multidimensionales que apuntan a la cuestión Malvinas.

La idea es simple; pescar todo el molusco que se pueda -sin afectar la biomasa- antes de que en su migración llegue a la zona marítima de captura de los isleños.

El calamar illex y otra variedad denominada loligo, son la principal fuente de crecimiento de la economía de los kelpers, les permitió independizarse de los aportes del Gobierno central de Londres, soñar con la autodeterminación y gozar de un ingreso per cápita del orden de los 60.000 dólares.

En 2012 la convocatoria de la Resolución Nº 7/2012 y su repetición del año siguiente la Nº 10/2013, emanadas del Consejo Federal Pesquero (CFP), por las que se facilitaba la entrada de 20 poteros extranjeros a la matrícula nacional quedaron desiertas. El 21 de febrero pasado el CFP tras dos años de insistir en el rumbo aprobó en el Acta 4 los únicos diez proyectos que presentaron seis empresas: Univepesca SA, Bahía Grande SA, Cheng I SA,. Ardapez SA y Fénix International SA. Entre las condiciones se establece que las tripulaciones deben estar cubiertas con el 75 por ciento o más de argentinos y procesar en plantas locales entre el 10 y 20 por ciento del tonelaje capturado. Hubo argumentos en contra de la incorporación, los presentó la Cámara de Armadores de Poteros Argentinos (CAPA) a través de un recurso de reconsideración que no prosperó.

El escaso interés de China en participar con empresas criollas del negocio de captura de un producto apetecido en su mercado de consumo tendría una explicación sencilla. ¿Para qué asociarse con locales si se puede capturar libremente el cefalópodo en la milla 201? Se conoce así a la franja o borde adyacente por fuera de la jurisdicción de la zona económica exclusiva (200 millas náuticas) que es donde el país sí ejerce sus derechos sobre la pesca.

En esa porción de alta mar internacional las flotas extranjeras practican lo que en la jerga de la pesca ilegal se conoce como "poaching", ingresar a las 200 millas lanzar redes, pescar y retirarse a la milla 201 tan pronto como se detecte la presencia de autoridades marítimas.

El Instituto Nacional de Investigaciones Pesqueras (INIDEP) estimó que más de 120 poteros extranjeros estuvieron en la zafra de calamar en la milla 201. La masiva presencia de pesqueros en la milla 201 tiene el mismo fundamento de los números que arrojó el último informe del Departamento de Economía de la Subsecretaría de Pesca para las capturas nacionales. Revela que crecieron respecto de 2011 y 2012 y alcanzaron las 191.721 toneladas en 2013, un fenómeno de abundancia como no se veía desde hace décadas que permitió exportaciones por 235,4 millones de dólares.

La presunta fuga del billete verde del calamar por pesca ilegal más la creación reciente de la Secretaría de Asuntos Relativos a Malvinas a cargo de Daniel Filmus reverdecieron una misión conjunta entre la Cancillería y Defensa; el control del Atlántico sur.

Lo dejó claro Héctor Timerman en su discurso del martes pasado en el acto de conmemoración del Día de la Antártida del que participó Agustín Rossi y también el subsecretario de Pesca, Miguel Bustamante. Los aprontes comenzaron con sendas reuniones en el Palacio San Martín y en el edificio Libertador de las que participaron Filmus, Rossi y los jefes de la Armada, almirante Gastón Erice y de la Fuerza Aérea, brigadier general Mario Callejo.

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