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Mercados bursátiles liberan energía alcista total aunque no tengan “fundamentos”
No es conveniente fijarse en la política monetaria del Gobierno para deducir las tendencias de precios por venir, puesto a que en los mercados se pueden negociar hoy valores al contado o futuros considerando situaciones que aún no se manifestaron, pero que se pueden tener en mente como posibles. Del mismo modo, una vez que se alcanzan esas situaciones los valores de los activos elegidos para esos momentos pueden descender a pesar de ello si ya cumplieron su ciclo alcista de precios.

Este tipo de situaciones, donde los fundamentos políticos y económicos van en "contradicción" con el desarrollo del mercado, son las que llevan a muchos analistas a tildar de "burbujas financieras" a los ciclos de crecimiento en los precios. No son excepciones de ninguna presunta locura irracional de los tiempos modernos. Históricamente siempre los fenómenos financieros se desplegaron de esta misma manera, antecediendo el mercado con sus alzas a las expansiones económicas reales, de la misma manera en que en ocasión de las caídas generalizadas de precios de los activos financieros la sorpresa de la mayoría de los observadores lleva a calificar también como "sin fundamentos" a la bajada que se experimenta, puesto a que la economía en los techos de los mercados luce sólida y con posibilidad de mantener su crecimiento. El análisis técnico de mercados, que permite aislar patrones de comportamiento y observar las repeticiones de esos patrones en el tiempo, tiene detectado que en los inicios de todo ciclo bursátil al alza no existen argumentaciones, en la percepción general, que autoricen la subida. Como que en el final del recorrido y en la antesala o en el desarrollo inicial mismo de todo crash, nada justifica en la misma percepción general el desplome de los valores. Considerando que el bull market en vigor continuará sin que existan noticias con efectividad para alterarlo en estos momentos, y pese a las retracciones transitorias que son inherentes a toda operatoria, hemos recalculado los principales indicadores analizándolos por separado, tanto en Bolsa, como en tasa de interés, monedas y metales preciosos, llegando a los siguientes resultados para los próximos meses:
Índice Dow Jones Industrial: Desde el actual nivel de 15.382 puntos, favorecemos despliegue en dirección de 19.688 al menos con preferencia por el alcance también de 22.759 puntos abarcando la subida buena parte del año 2014. Los fundamentos que se adecuen a esta nueva dimensión de precios, dado que ahora "no existen", estimamos comenzarán a publicarse por la prensa hacia febrero-marzo del próximo año que será el momento también en que la corporación política doblegará el miedo que hoy siente acerca de la tendencia, para ellos aún negativa, de la economía general.
Índice Standard & Poors 500: opera ahora en los alrededores de los 1.742 puntos, pero las relaciones de corto, medio y largo plazo nos llevan a augurar subidas hasta 2.203 como mínimo y preferentemente hasta los 2.547 puntos. El SP 500 mostró, en el ajuste transitorio de mayo a septiembre de 2013 mayor fuerza relativa que el Dow Industrial aunque menor que los índices del NASDAQ que constituyen, como en el ciclo 1996-2000, la estrella bullish de la hora.
Índice NASDAQ Composite: actualmente en las cercanías de los 3.914 puntos, hemos recalculado que la actual fuerza que ofrece y las principales variables técnicas relacionadas lo llevarían a romper los techos históricos de marzo de 2000 que se mantienen aún en los 5.132 puntos. En este sentido, consideramos que la presente onda ascendente conseguirá superar ese máximo para posarse sobre los 5.184 puntos, aunque también podríamos llegar a recibir un valor tan alto como los 6.352 puntos. Considerar que papeles como Apple, Microsoft y Google, tres de sus principales componentes, tienen vía libre para continuar sus tendencias bullish. Google dio ya muestras de esta capacidad de desarrollo la semana pasada. Microsoft se apresta a romper todas las resistencias que la frenaron en los últimos años. En tanto que Apple parece orientada no sólo a recuperar la fuerte caída de 2012-2013 desde 705 a 385 dólares sino a realizar inclusive nuevos máximos por sobre 705 dólares en el presente ciclo bullish.
Tasa de interés a 10 años: contra todo lo que pueda pensarse, y frente a tantos titulares que por año muestran a la Reserva Federal como digitadora de los tipos de interés del mercado de dinero, nuestra interpretación es que este producto que marca el reverso de los precios de los bonos de la tesorería norteamericana, tiene su desarrollo independiente y forma sus precios secundariamente de forma diaria. ¿Para dónde va la tasa? A pesar de la reciente bajada desde un 2,984% hasta el 2,565% (actual nivel 2,609%), favorecemos subidas importantes en los próximos meses aunque esto pueda aparentar ser contradictorio con las alzas bursátiles calculadas. Rechazamos la relación intuitiva y popular según la cual altas tasas de interés perjudican a la Bolsa mientras bajas tasas de interés la benefician. Historia financiera desde el año 1790 marca que no existe una relación directa e inmediata, ni causal, entre la tendencia de la Bolsa y los tipos de interés. Auguramos subidas ahora hacia un 3,41% primero y luego hacia el 3,94%.
Relación euro-dólar y dólar-yen: la actual estructura de precios permite calcular subidas del euro hasta 1,4035 dólares desde el actual precio de 1,3675. El yen desde los actuales 98,20 yenes por dólar debería en cambio depreciarse hasta los 106,50. Pensamos que el ciclo del yen, que ha durado décadas, ha concluido y que los próximos años traerán la tan ansiada desvalorización por parte del Gobierno y de los sectores productivos de Japón.
Oro y plata: los metales han concluido su ciclo bullish en 2011 después de una década larga de alzas continuas. Recordar lo que ocurrió entre los años 1980 y 2000, fuertes bajas en los metales tras la subida de finales de los 70. No es conveniente fijarse en la política monetaria para deducir las tendencias de precios, puesto que en los mercados se pueden negociar hoy valores considerando situaciones que aún no se manifestaron, pero que se pueden tener en mente como posibles, del mismo modo una vez que se alcanzan esas situaciones los valores de los activos elegidos para esos momentos pueden descender igual si ya cumplieron su ciclo alcista de precios. Calculamos caída de la onza de oro hasta los 942 dólares en los próximos meses, con una onza de plata pudiendo bajar hasta los 17,25 ó 15,95 dólares.


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