Merkel amenaza a los griegos: pueden quedar fuera del euro

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• FILTRÓ A LA PRENSA SU MENSAJE AL RADICAL TSIPRAS Y HASTA SUS SOCIOS DE GOBIERNO LA ACUSARON DE "INJERENCIA"

  Berlín - En medio de una fuerte polémica, el Gobierno de Alemania intervino ayer en la campaña electoral griega luego de que se filtrara a la prensa que la canciller, Angela Merkel, está dispuesta a dejar que Grecia quede fuera de la eurozona si gana la izquierda radical, al tiempo que funcionarios de su administración renovaron las presiones públicas para que el futuro primer ministro helénico respete los compromisos de aplicar recortes del gasto asumidos por el país.

"El Gobierno alemán juzga casi inevitable una salida (de Grecia) de la eurozona si el jefe de la oposición, Alexis Tsipras (de Syriza, izquierda radical), dirige el Gobierno tras las elecciones (legislativas del 25 de enero), abandona la línea de rigor presupuestario y deja de reembolsar la deuda del país", afirmó el portal de internet del prestigioso semanario Der Spiegel.

Citando "fuentes cercanas al Gobierno alemán", el medio añadió que tanto Merkel como el ministro de Finanzas, Wolfgang Schauble, ya comenzaron a evaluar el impacto de un posible abandono griego de la moneda común.

Para los observadores, tanto la canciller como su ministro, ambos de la conservadora CDU, intentaron presionar a través de esos trascendidos a los electores griegos que en tres cuartas partes quieren permanecer en el euro, y al propio Tsipras, lo cual suscitó todo tipo de críticas en la oposición alemana e, incluso, de los socialdemócratas del SPD, que forman parte de la coalición de Gobierno de Merkel.

Casi 24 horas después de que se filtrara a la prensa el desinterés de Berlín por mantener a Grecia en el bloque monetario, el vocero de Merkel, Georg Streiter, afirmó que Alemania espera que Grecia se apegue a los términos de su acuerdo de rescate con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) después de la elección. Sin embargo, se negó a comentar el reporte de Der Spiegel.

"Grecia cumplió sus obligaciones en el pasado. El Gobierno alemán asume que seguirá cumpliendo sus obligaciones contractuales con la 'troika'", dijo. "Cada nuevo Gobierno debe apegarse a las obligaciones contractuales del Gobierno previo", agregó.

La "troika" que supervisa el rescate a Grecia por 240.000 millones de euros está integrada por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea (órgano ejecutivo de la Unión Europea) y el FMI.

Los problemas de Grecia crearon un dolor de cabeza político para Merkel, al aumentar el respaldo a un nuevo partido de derecha, Alternativa por Alemania, que explotó el malestar de los votantes alemanes por el costo de los rescates de la zona del euro. El aparente cambio de postura de la jefa de Gobierno es, para algunos analistas, consecuencia de ello y de que el efecto económico de una salida griega ya no sería tan desastroso puesto que Europa ahora tiene un fondo de rescate "efectivo", el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que protege a los grandes bancos por la unión bancaria.

No obstante, tanto de la filtración como de las reiteradas advertencias de Berlín a Atenas sobre la necesidad de seguir a rajatabla con el plan de ajuste desataron todo tipo de reacciones en la política local.

El vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, quien también es ministro de Economía y líder del socialdemócrata SPD, dijo que "la meta del Gobierno alemán, de la Unión Europea e incluso del propio Gobierno en Atenas es que Grecia permanezca dentro de la eurozona". "Es por eso que no nos pueden extorsionar y por qué prevemos que el Gobierno griego, independientemente de quién lo lidere, respetará los acuerdos", subrayó.

El secretario de Estado a cargo de los Asuntos Europeos, el socialdemócrata Michael Roth, estimó, por su parte, que "hay que evitar provocar consecuencias políticas y económicas insensatas".

Un dirigente de la CDU, Christian Baumler, advirtió que "si sale del euro, Grecia no podría pagar sus deudas y Alemania se quedaría con una parte importante de la carga".

Para el diario Die Welt, cercano a los conservadores, "el Gobierno se mete indirectamente en la campaña griega". "Es muy peligroso", estimó. "Esta amenaza podría aumentar el descontento con Alemania en Grecia y ayudar a Tsipras en su campaña", agregó.

La izquierda radical alemana también criticó a la canciller. "Con ese tipo de chantaje público se procura desestabilizar a Grecia antes de las elecciones", estimó el presidente de Die Linke, Bernd Riexinger.

Agencias AFP, Reuters, ANSA,


DPA y EFE

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