4 de diciembre 2015 - 00:00

Nombres árabes y misterio

 San Bernardino - La Policía encontró doce bombas de fabricación casera en el domicilio de los dos sospechosos implicados en el tiroteo de San Bernardino, informó ayer el jefe de la Policía local, Jarrod Burguan.

El director asistente del FBI en Los Angeles, David Bowdich, pidió "paciencia" con el desarrollo de las indagaciones, ya que hay múltiples víctimas y muchos escenarios en los que se están recogiendo evidencias, y dijo que es "demasiado pronto" como para especular sobre la causa de la masacre.

No obstante, indicó que, si se observa el armamento con el que contaban los sospechosos, el matrimonio compuesto por Syed Farook y Tashfeen Malik, así como el plan ejecutado, resulta "obvio" que tenían una misión.

Por su parte, Burguan informó que una casa relacionada con los sospechosos en Redlands, una ciudad próxima a San Bernardino, forma parte del "foco de la investigación", ya que ahí han encontrado las doce bombas de fabricación casera así como herramientas que podrían usarse para su elaboración, junto a más de 4.500 balas para fusiles de asalto y otras armas.

"Estaban equipados y podían haber realizado otro ataque", añadió el responsable policial que contó que en el enfrentamiento con la Policía en el que murieron los dos atacantes se dispararon hasta 76 ráfagas de munición de fusil.

Las autoridades coincidieron en admitir que ni Farook ni su esposa llegaron a figurar en cualquier lista de atención especial de los organismos de seguridad. Una tercera persona fue detenida ayer a la madrugada por su supuesta vinculación a la masacre, sin que trascendiera más información.

Según las informaciones disponibles hasta el momento, el atacante, un estadounidense de 28 años, conoció a la paquistaní Malik por internet y la vio por primera vez en Arabia Saudita, una visita que duró nueve días. Viajó con ella a Estados Unidos en julio de 2014.

El matrimonio tenía una niña de seis meses que dejó con los abuelos paternos antes de los ataques.

Farook estuvo en una fiesta organizada para trabajadores en el centro atacado y se retiró después de algún tipo de discusión. Retornó más tarde acompañado de su esposa, y ambos vestían ropa de combate y portaban armamento pesado.

Agencias EFE, AFP y DPA

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