Diego Simeone comenzó su ciclo al frente de San Lorenzo. El objetivo del DT junto con el plantel es volver al triunfo en breve: el equipo lleva seis partidos sin victorias.
En medio de muchísima expectativa por parte del público y los medios, comenzó la era de Diego Simeone al frente de San Lorenzo. El entrenador, tanto en la conferencia como durante el entrenamiento, se mostró muy medido y cauteloso, pero con mucha fe ante la dura realidad que afecta al primer equipo.
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A las 10 de la mañana en punto, Diego Simeone se puso delante del grupo acompañado por Nelson Vivas como ayudante de campo y Oscar Ortega como preparador físico. Luego de la presentación de rigor, dialogó con el grupo sobre lo que se viene. Luego, realizaron trabajos regenerativos y algunos juegos con pelota, para llegar hasta un ejercicio táctico, donde mostró que, para el partido con Racing del sábado, cambiaría el dibujo táctico, pasando de jugar con tres a cuatro defensores y con dos volantes de contención. Luego, charla con Cristian Ledesma, ex compañero del «Cholo» en Racing. Lo esperaba su primer contacto con la prensa como entrenador azulgrana.
Varios minutos pasaron hasta que Simeone fue presentado en la sala de conferencia, con mayor concurrencia, por ejemplo, que en la presentación de Ramón Díaz. El presidente Rafael Savino, remarcando la presencia en la sala de Gustavo Ranucci, uno de los socios de Marcelo Tinelli en el grupo inversor. Pero del conductor televisivo, ni noticias en el Bajo Flores.
Desde entrada, el técnico se encargó de marcar el placer del desafío y de estar a la altura de la situación «con hechos más que con palabras». Luego, afirmó que el objetivo para los nueve partidos que quedan del torneo son «entrenar bien, entrenar bien y entrenar bien», y que todavía es muy temprano para hablar de limpieza o de depuración de plantel, algo que suena como emergencia para el hincha y los dirigentes del club, encargándose de aclarar que todos los integrantes del plantel arrancan de cero.
Del equipo, afirmó que lo que desea lograr es que sea ordenado adentro y fuera de la cancha, intentando imponer un equipo dinámico y agresivo. Cuando Ámbito Financiero le preguntó sobre cómo recuperar el costado anímico de los jugadores, el «Cholo» afirmó: «El jugador tiene la posibilidad de jugar todos los domingos para levantar su nivel», agregando que «en las situaciones difíciles un hombre se hace más hombre», cerrando como reflexión final que: «En la vida uno siempre tiene que demostrar».
Empieza un nuevo ciclo, y los aires en Boedo parecen renovados, esperando que se repita la historia de Pelligrini y Ramón Díaz, que agarraron equipos a la deriva (2001 y 2007) y lograron levantar un título en su primer torneo. La oportunidad renace no sólo para San Lorenzo, sino también para Simeone, que viene se salir último con River en su última campaña en la institución de Núñez. En Boedo, es tiempo de revancha.
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