1 de abril 2013 - 00:00

Ordenan auditar pertrechos en bases de la Antártida

El Gobierno ordenó una auditoría a las seis bases antárticas permanentes. La situación de emergencia por víveres de la Base Orcadas, -Arturo Puricelli confirmó que tenían alimentos para dos meses-, disparó la medida. Es la segunda oportunidad de fallos en la logística durante la administración Kirchner.

En 2010 sucedió el episodio bautizado por los habitantes antárticos: "Las vacas de Nilda", en referencia al envío de más de 1.500 kilos de carne descompuesta.

En medio de las complicaciones en el abastecimiento por fallas de los medios que se alquilaron para cumplir con la campaña antártica de verano 2012-2013, Puricelli instruyó al titular del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier, para que se efectúe un recuento detallado de alimentos (también combustible y otros enseres) disponibles en las bases Orcadas, Carlini (exteniente Jubany), General San Martín, General Belgrano II, Vicecomodoro Marambio y Esperanza. La orden directa fue recibida por el comandante operacional del Estado Mayor Conjunto, brigadier Humberto Trisano, que reporta a Chevalier y se encarga de la supervisión de las tareas logísticas antárticas. La decisión apunta a conocer si los emplazamientos reúnen el stock de mercaderías para dos años sin ser reabastecidos. El margen de seguridad surge de considerar un escenario en que la logística no pueda cumplirse y debe garantizarse que las dotaciones de invernada sobrevivan hasta el próximo verano.

La totalidad de las bases está bajo la órbita de la Cancillería a través de la Dirección Nacional del Antártico (DNA); el ministerio de Defensa tiene la función de proveer el sostén logístico cada verano, disponer de los medios de transporte (buques y helicópteros) destinados a relevos de personal y a abastecimiento de las bases para la invernada. Las demoras en la contratación del Timca, buque de bandera holandesa, y la avería del único helicóptero, un aparato ruso Kamov 32, ambos alquiladas por licitación pública Nº 77/2012 que condujo el director del Servicio Logístico para la Defensa, Carlos Lugones, impactaron en el cronograma de reabastecimiento que llegado el otoño aún no finalizó.

Se agotaron los 35 días que fija el pliego de condiciones al adjudicatario Roberto Fasce para completar el sostén logístico y corren 15 días de gracia. Transcurridos éstos, el Estado tendrá que pagar el excedente a razón de 69.000 dólares por día. Resta completar personal, combustible y víveres a las bases general San Martín, Esperanza, Vicecomodoro Marambio y, la más comprometida, Orcadas.

Defensa descargó su responsabilidad en las condiciones glaciológicas que impidieron la aproximación del Timca a Orcadas; medias verdades.

El hielo no era obstáculo para el helicóptero Kamov 32 que tiene un alcance de 980 kilómetros y 2 horas con 15 minutos de autonomía, pudo relevar la dotación de Orcadas. No lo hizo porque se averió el 10 de marzo y estuvo fuera de servicio hasta el sábado 30 en que comenzó la tarea a intervalos por la baja visibilidad.

Fuentes militares con acceso a la operación confirmaron a este diario que el 60 por ciento de la dotación de Orcadas, incluido el guardaparque Mariano Spisso, que había denunciado las falencias logísticas, fue relevada. Permanecerán a bordo del Timca y serán replegados por vía aérea al continente cuando el navío se aproxime a Marambio, desde donde operan los Hércules de la Fuerza Aérea Argentina.

El empresario Fasce, titular de Transport & Services, la firma a cargo de la logística antártica, subcontrató de apuro los servicios de Aurora Expeditions, broker australiano, operador del crucero turístico Polar Pioneer. La nave polar de bandera rusa lleva a bordo a los 17 integrantes de la Base General San Martín, todos miembros del Ejército Argentino. En el apuro por cubrir deficiencias se salteó un dato que colisionaría con el reclamo soberano: el Polar Pioneer tiene un itinerario habitual que toca Antártida, Malvinas y las islas Georgias.

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