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Peligro: ultras ya son la tercera fuerza en Holanda
Los liberales de Mark Rutte (VVD) y los laboristas de Job Cohen (PVDA) lideraban parejos los comicios legislativos, seguidos por la ultraderecha antimusulmana del líder xenófobo Geert Wilders, tercera con 22, es decir, 14 más de los que tiene ahora.
Sería precisamente la formación de ultraderecha PVV (Partido de la Libertad) la gran vencedora de estos comicios, ya que se colocó como tercera fuerza política en el país. De esta forma, desplazó al democristiano CDA, del primer ministro saliente Jan Peter Balkenende, a un humillante cuarto lugar. Por estos resultados, Balkenende presentó ayer su renuncia como jefe partidario, aunque se quedará en el cargo hasta que se forme un nuevo Gobierno.
«Es una victoria enorme, es fantástico», fueron las primeras palabras de Wilders, al conocer las previsiones de la encuesta a boca de urna, tras el cierre de las mesas electorales.
Según los sondeos -los resultados oficiales se conocerán hoy a la mañana-, podría corresponder al joven líder del VVD, Mark Rutte, de 43 años, convertirse en el nuevo primer ministro de Holanda, y al líder socialdemócrata Job Cohen, ex alcalde de Amsterdam, ser su aliado en la formación de un Gobierno de coalición.
No obstante, ese tándem no será fácil, dado que tanto el PVDA como el VVD mantiene posturas casi antagónicas en temas sociales, y por ello necesitarían del apoyo de los Verdes (Groenlinks) y de los liberales de izquierda del D66 para gobernar. Además, en el terreno personal, Rutte y Cohen se enfrentaron en todos los debates políticos previos a los comicios. Entre los puntos irreconciliables figuran los recortes que Rutte quiere aplicar al estado de bienestar holandés, extremo al que el PVDA se niega.
La fórmula que había tomado más fuerza anoche sería la formación de un Gobierno de coalición «púrpura», mixto, entre el VVD, que en estos comicios gana nueve escaños, el PVDA, que pierde dos, los verdes de Groenlinks, que también avanzan en estos comicios, de 7 a 11 escaños, y el liberal de izquierda D66, que pasa de 3 a 10.
El cuarto lugar del democristiano CDA, con 21 escaños, es un fracaso absoluto, en comparación con los 41 que había obtenido en el Parlamento de La Haya en las elecciones de 2006. Se trata, según apuntó la radio pública NOS, del peor resultado obtenido jamás por la formación democristiana.
Juntos, todos esos partidos obtendrían 76 asientos parlamentarios, los necesarios para alcanzar una mayoría de Gobierno estable.
Agencias ANSA, DPA y Reuters


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