14 de septiembre 2023 - 00:00

Pepe Soriano fue un enorme actor que creó personajes irrepetibles

El intérprete de Lisandro de la Torre, La Nona, El Loro Calabrés, "La Patagonia rebelde" y "El inglés" murió ayer a los 93 años, y se había mantenido activo en el cine hasta 2021, cuando rodó "Oscura". Su figura comenzó a descollar con films como "Tute cabrero" y "Las venganzas de Beto Sánchez"

Pepe Soriano. Arriba, en sus últimos años, y con uno de sus gestos característicos. Al lado, como Lisandro de la Torre en “Asesinato en el Senado de la Nación” (1984), a quien ya había hecho en teatro.

Pepe Soriano. Arriba, en sus últimos años, y con uno de sus gestos característicos. Al lado, como Lisandro de la Torre en “Asesinato en el Senado de la Nación” (1984), a quien ya había hecho en teatro.

No es aventurado decir que, a diferencia de cualquier otro actor, hubo y habrá un Pepe Soriano diferente según la memoria de cada espectador a lo largo de casi 70 años de carrera. Desde luego, para una enorme mayoría será siempre “La Nona”, ese tremendo personaje devorador que imaginó Tito Cossa en 1977 y que llevó al cine Héctor Olivera dos años más tarde. La génesis de esta voraz abuelita, cuyo poder simbólico se filtró entre las pocas entendederas de la dictadura, es singular. Cossa relató que su origen fue televisivo, para un ciclo de especiales en Canal 9 interpretados por Soriano. Era la contracara femenina y siniestra de Don Berto, uno de los personajes cómicos del actor muy popular por aquellos tiempos. Sin embargo, cuando se llevó al teatro, quien la encarnó fue Ulises Dumont. Pero, si bien era otra interpretación notable, La Nona, no sólo por su origen sino también por el cine, será para casi todos Soriano, el pequeño gran hombre que murió ayer a los 93 años tras no haber podido superar un delicado cuadro de salud,según la familia.

En el último de los muchos reportajes que concedió a este diario, Soriano recordaba “es un hallazgo maravilloso de Tito Cossa, esa vieja tiene el valor de un símbolo. Yo había trabajado en TV con Narciso Ibáñez Menta, y en ‘Esperando la carroza’, con China Zorrilla, antes de Gasalla. La versión de Antonio es buena también. La Nona juega con el valor de quien tiene el poder y el poder se come todo, la familia, la casa, va a ir a una casa nueva y se la comerá también”.

Los inicios

Nacido en Buenos Aires, Colegiales, alumno del secundario Nicolás Avellaneda, José Carlos Soriano habría cumplido los 94 el próximo 25 de este mes. A propósito de su nombre, en España, donde se hizo muy famoso a partir de los 80, con trabajos como “Espérame en el cielo”, donde interpretaba a Franco y a su doble compartiendo cartel con la almodovariana Chus Lampreave, siempre fue conocido como José Soriano. Lo de “Pepe” era sólo entre nosotros. Y, así como para tantos será siempre “La Nona”, para otros, gracias a su enorme ductilidad, será también el intérprete del Loro Calabrés, el personaje autobiográfico que representó a lo largo de años en cientos de monólogos, o el protagonista o actor de carácter en tantas películas de la generación de los 60, 70 y 80, como “Las venganzas de Beto Sánchez”, el alemán Schulze de “La Patagonia rebelde”, “Sentimental”, de Sergio Renán, “Momentos robados”, las varias que hizo con Juan José Jusid como la inicial “Tute cabrero”, “No toquen a la nena”, “Los gauchos judíos” y, especialmente, “Asesinato en el Senado de la Nación”, cuya interpretación de Lisandro de la Torre, que ya había hecho en teatro, le granjearía premios y reconocimiento internacional.

Tanto lo marcó este personaje que, en 2006, cuando Emilio Vieyra lo convocó para el thriller político “Cargo de conciencia”, volvió a recrearlo un poco. En otra entrevista con este diario, dijo “Agradezco la posibilidad que me dio esta película para volver a hacer el tipo de personaje que más me interesa. Cuando hice de Lisandro de la Torre en el teatro me identifiqué con esa vehemencia por luchar contra la corrupción, esa bronca y esa frustración que sentía un luchador como Lisandro, cuyo único acto de cobardía fue el suicidio, en vez de seguir vivo y continuar la lucha. Como actor me identifiqué mucho con esa lucha que parece imposible, que a veces uno la siente en este oficio. Porque hay actores que tienen de todo, pero hasta hace no tanto tiempo Anthony Hopkins andaba sin un centavo. En cambio cuando hice de Franco, nunca hubiera querido meterme en ese personaje. El énfasis estaba puesto en el hombre que hacia del doble del dictador y no en Franco, ésa fue mi condición al aceptar esa película, con un gran director como Antonio Mercero”.

Sin embargo, para hacer de villanos nunca se anduvo con chiquitas, ya que decía que si pudiera elegir un papel para hacer en teatro, sería “Ricardo III”. “Es que hay todo tipo de personajes que pueden ser considerados villanos. Una de mis películas favoritas fue ‘Las venganzas de Beto Sánchez’ de Héctor Olivera. Personajes como Beto Sánchez, que sale a matar a todos a los que culpa por la desgracia de su vida, son totalmente actuales, salen del rencor, de la impotencia, de la frustración de una sociedad que vive en una mentira permanente”. Se enorgullecía también de haber hecho “Pubis angelical”, “La Patagonia rebelde”, “El brindis” en Chile “Corazón de fuego”, con Federico Luppi en Uruguay “con la locomotora que se iba a llevar Spielberg y yo decía ‘la soberanía no se entrega’”.

Su debut en el cine fue en 1955, y él lo recordaba así también en un reportaje de este diario “Mi primera película fue ‘Adiós muchachos’, que dirigió Armando Bó, con quien seguimos la amistad durante muchos años. Tuve unos compañeros de lujo como la hermosa Pola Alonso, de los hermosos Alonso; Juancito Díaz, que era pianista y además compañero mío de la conscripción; Alfredo Dalton, cantor. Éramos un grupo de gente con algunos actores que recién empezábamos o que ni éramos todavía actores”.

Y el cine contó con él hasta hace apenas dos años, en plena pandemia, cuando protagonizó “Oscura”, el thriller psicológico de Gonzalo Calzada, con Marilú Marini y Lautaro Delgado Tymruk. “Mi personaje tiene casi 100 años y nadie tiene muy claro, ni siquiera yo, con más de 90, cómo se puede sentir uno a esa edad. Aparece el pasado, los errores, la infancia. Es una película difícil, no es común ni entretenida, es de búsqueda, y el director se ha jugado. No fue fácil porque tuve dificultades para encontrar el personaje, y cansancio físico porque eran muchas horas por día, de ocho a diez. No hay ninguna película que recuerde con un actor que cuente esa historia a esa edad. Está la pérdida de la memoria, la fantasía, la recuperación de la infancia, la última palabra con la madre. Yo hice en teatro ‘El padre’, que tiene que ver con eso, con el Alzheimer, con la pérdida de la vida, porque hay momentos del presente en que no está, que vuelve a cuando tenía nueve años.”

En el teatro su carrera fue también enorme. Además de la que mencionaba, “El padre”, donde hasta interpreté el famoso musical “El violinista en el tejado”: “Yo me tomé el trabajo de entrevistar a diez personas en Buenos Aires que habían estado en Auschwitz, gente con el brazo marcado. Tenía el conocimiento del Pogrom para convertirlo en sentimiento, no en comedia musical sino en sentimiento judío. Inclusive llevé un Jai, el Jai es vida, me lo regalaron en Israel cuando fui a trabajar allí y tengo una Menorah de oro y plata que hicieron para mi. Y 77 árboles plantados para mi en Ierushalaim que es Jerusalén”.

Junto a Charo López representaron “En la laguna dorada”, con Emilia Mazer como la hija; “Frank V” de Dürrenmatt dirigido por Mario Gaz, “Conversaciones con mamá”; “El inglés”, una cantata que hizo hasta en Cosquín, con el Cuarteto Zupay, y naturalmente ‘Lisandro’ “que hicimos durante el Gobierno de Lanusse con tal éxito que metíamos 1.000 espectadores por día hasta agotar. Escrita por David Viñas aparecen personajes como Uriburu, que hacía el chileno Franklin Caicedo; Jorge Rivera López como el senador amigo de Lisandro, Era un escenario vacío, no tenía nada, era el espacio nada más y el coro, que dirigía el Chango Farías Gómez con música de los 50”.

En un rincón especial de su casa, por encima de los premios, había puesto un ladrillo de su humilde casa de infancia en Colegiales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar