4 de octubre 2013 - 00:00

Pide el Gobierno que liberen a ecologistas

El Gobierno nacional presentó una carta de garantía ante la Justicia de la Federación Rusa para que se libere a los dos miembros nacionales de Greenpeace que fueron detenidos luego de una protesta en el océano Ártico.

El documento firmado por el embajador argentino en Rusia, Juan Carlos Kreckler fue presentado ayer en el tribunal de Murmansk por el consejero de la embajada argentina, Rafael Patrignani. Los dos argentinos encarcelados son Camila Speziale y Hernán Pérez Orsi, el delito de piratería en el Código Penal ruso se castiga con 15 años de prisión. La carta que firmó Kreckler en representación del Gobierno argentino pide la liberación de los dos miembros criollos de Greenpeace mientras dure el juicio, haciéndose cargo el embajador de que no se fuguen de Rusia. También se consigna que se daría alojamiento en instalaciones de la legación diplomática argentina a los dos procesados. Desde que estalló el caso y se conoció que había dos ambientalistas argentinos, el canciller Héctor Timerman instruyó a los diplomáticos destacados en Rusia para la asistencia y apoyo a los detenidos y a sus familias. Timerman informó que fue contratado un abogado "no para que lleve el caso en nombre de la Argentina, sino para que estudie la causa y nos diga si los abogados que están a cargo están llevando bien el caso". El escenario donde sucedieron los hechos es de interés para los profesionales de la Cancillería. El Ártico es un espacio marítimo estratégico similar al océano Antártico, en este último a diferencia del primero está expresamente prohibido cualquier tipo de actividad relacionada con la extracción de recursos mientras esté vigente el Tratado del Antártico y otros instrumentos jurídicos internacionales derivados de él como la Convención internacional sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos y el Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente que prohíbe extraer minerales. En el Ártico el equilibrio de poder y las apetencias por recursos se negocian en los debates del Consejo del Ártico, foro integrado por países ribereños y otros con juego global; Rusia, Islandia, Finlandia, EE.UU., Canadá, Dinamarca, Noruega y Suecia.

Gazprom y Rosneft son las dos compañías rusas con participación estatal mayoritaria responsables de explotar la plataforma continental ártica de la Federación Rusa.

En la primera sesión ante el juzgado ruso ninguno de los acusados reconoció culpabilidad en el delito que se les imputa. La estrategia es probar que pertenecen a una ONG y que sus actividades eran de manifestarse para proteger el lecho y la biomasa marina de las agresiones que sufren por las tareas de exploración petrolera.

La acusación por piratería impulsada por el fiscal de la causa recayó sobre el total de los 30 activistas de Greenpeace apresados hace dos semanas en el rompehielos Arctic Sunrise que pertenece a la organización defensora del medio ambiente.

La captura de los activistas, la tripulación y del propio buque, remolcado hasta el puerto de Murmnask, ocurrió el 19 de septiembre cuando protestaban contra una plataforma petrolífera del grupo energético ruso Gazprom que operaba en el océano Ártico. La dotación del Artic Sunrise está compuesta por ambientalistas de Rusia, EE.UU., la Argentina, Reino Unido, Canadá, Italia, Ucrania, Nueva Zelanda, Holanda, Dinamarca, Australia, Brasil, República Checa, Polonia, Turquía, Finlandia, Suecia y Francia.

Dejá tu comentario