25 de abril 2014 - 00:00

Por conjueces, se endurece elección para Magistratura

El desembarco en el Senado de los pliegos de 300 aspirantes a conjueces será la excusa para agilizar la fragmentación en las agrupaciones que se disputan el protagonismo en el gremio de los magistrados. La pelea pasa por el caso de los secretarios que, por las últimas modificaciones reglamentarias, también estarán habilitados para actuar como conjueces.

Un debate que genera internas tanto en la lista Bordó (conservadora ) como en la Celeste (progresista), que este año se disputarán tanto la presidencia de la Asociación de Magistrados como también tres asientos en el Consejo de la Magistratura.

Desde el año pasado los conjueces son un issue incómodo en el Poder Judicial a partir de que el oficialismo comenzara a armar listados con candidatos de escaso vitae (algunos abogados ni siquiera matriculados) pero cierta habilidad para las relaciones públicas. Hasta el momento, los casos en los que han llegado a cubrir vacantes son contados. El ejemplo más relevante es el del fuero federal en lo Civil y Comercial donde por ahora tienen una actuación sin estridencias.

La determinación de incorporar secretarios de juzgados a esos listados marca diferencias en la lista Bordó, que actualmente controla el gremio de jueces y suele mostrarse opositora de la política judicial del kirchnerismo. El consejero Ricardo Recondo y el juez Luis María Cabral (actual titular de la Asociación) se pronunciaron favorablemente a este reglamento, lo cual precipitó el alejamiento del camarista laboral Gregorio Corach (que se inclina por la posición constitucional que contempla el concurso en la Magistratura), algo que Cabral no deseaba pero que fue una victoria para los "duros" de esa agrupación, como Manuel Caminos o el propio Recondo, quienes siempre rechazaron la posibilidad de que Corach sea candidato.

Las intrigas son interminables: Caminos y Recondo son la referencia de un grupo de jueces que no ve con buenos ojos la floreciente relación que existe entre Cabral y el secretario de Justicia, Julián Álvarez. Un idilio que comenzó cuando se negociaron los cargos y las comisiones del Consejo y que por ahora no da señales de agotarse.

Por su parte, Cabral entiende que Corach es un potencial candidato a presidir el gremio y que podría complicar las chances de su candidato, el juez Diego Barroetaveña, con el cual Cabral busca incorporar la idea de una renovación generacional. Éste es resistido en el grupo Bordó (no lo ayudan sus antecedentes en el caso García Belsunce), lo cual podría devenir en una sangría de votos hacia una posible candidatura de Corach.

La situación no es distinta en la lista Celeste, donde varios de sus principales referentes apoyarán la candidatura de la jueza Gabriela Vázquez para un asiento en el Consejo. Vázquez integra la corriente Justicia Legítima y se apoya tanto en el consejero Mario Fera como en la camarista María Laura Garrigós de Rébori. Será interesante observar esta aventura, ya que las elecciones al Consejo las fiscaliza la Asociación, ámbito habitualmente denostado por Justicia Legítima.

Para tener en cuenta: Fera, Garrigós de Rébori y la camarista de la Seguridad Social Victoria Pérez Tognola fueron quienes concurrieron al Ministerio de Justicia para revisar las listas de secretarios en condiciones de ser conjueces, detalle que el viceministro Álvarez mencionó cuando lo consultaron algunos que también hubiesen querido acceder a ese privilegio y que ya se conoce en la Comisión de Acuerdos del Senado.

Vázquez ya fue candidata celeste para presidir la Asociación. En 2012 realizó una elección digna. El año pasado, ya como integrante de Justicia Legítima, ocupó un lugar en la lista del oficialismo en las elecciones del claustro docente de la Facultad de Derecho. La derrota fue estrepitosa a manos del radicalismo y del PRO.

El antecedente es recordado por varios integrantes de la lista Celeste, que los llevará, la semana que viene, a abandonar ese espacio y a iniciar conversaciones con el grupo de Corach.

De este modo, la discusión sobre los conjueces quedará registrada como el inicio de un tercer espacio en la política de los magistrados. En tanto, para el oficialismo es una noticia incómoda, ya que este nuevo grupo podría dejar a Vázquez fuera del Consejo. Son dos asientos para la mayoría y uno por la minoría. El transcurso del invierno traerá otras novedades electorales (por ejemplo, alguna opinión cortesana), pero las emociones ya están garantizadas.

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