13 de junio 2014 - 00:00

Protestas y disturbios en la jornada inicial

En San Pablo, horas antes de la ceremonia inaugural, la Policía reprimió una violenta protesta del movimiento anarquista Black Bloc, que dejó siete heridos, dos de ellos periodistas  de la emisora CNN.
En San Pablo, horas antes de la ceremonia inaugural, la Policía reprimió una violenta protesta del movimiento anarquista Black Bloc, que dejó siete heridos, dos de ellos periodistas de la emisora CNN.
San Pablo y Río de Janeiro - En San Pablo, el grupo Black Bloc se enfrentó con la Policía al intentar llegar al estadio Arena Corinthians, y dejó al menos siete heridos, dos de ellos periodistas de la emisora CNN. En Río de Janeiro, una manifestación pacífica también terminó en incidentes. Los sucesos más graves se registraron en San Pablo, ciudad en la que las selecciones de Brasil y Croacia inauguraron el Mundial y donde un grupo de manifestantes enmascarados arrojó piedras a la Policía y destrozó mobiliario urbano. Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y balas de goma.

En esa ciudad se registraron por lo menos siete heridos leves, entre ellos dos periodistas estadounidenses de la red CNN.

Además de protestar contra el Mundial, los manifestantes demandaron la readmisión de 42 empleados del subte que fueron despedidos la semana pasada durante una huelga.

En Río de Janeiro, con cerca de 2.000 personas, entre ellos docentes y grupos feministas, las protestas fueron pacíficas y duraron cerca de dos horas, aunque al final un pequeño grupo se enfrentó con los efectivos policiales.

En tanto, la huelga de 24 horas del sindicato de trabajadores aeroportuarios de Río provocó ayer la suspensión del 20% de los vuelos programados.

A diferencia de las masivas protestas del año pasado, que congregaron a centenares de miles de personas en todo el país en demanda de mejores servicios públicos, las manifestaciones de ayer fueron convocadas por colectivos con reivindicaciones específicas y sólo tuvieron un seguimiento numeroso en San Pablo y en Río.

Además de las dos mayores ciudades brasileñas, también hubo protestas menores en Porto Alegre, Fortaleza y Belo Horizonte. En esta última, al menos cuatro personas fueron detenidas. Todas las marchas estaban unidas por las quejas contra la FIFA, los elevados gastos de los estadios, algunos de ellos con dinero público, y las ventajas fiscales concedidas por el Gobierno brasileño a los organizadores del evento. En Natal, una de las doce sedes del Mundial, los conductores de colectivos decidieron ayer mantener una huelga indefinida en demanda de mejores salarios.

Para contrarrestar la medida, la municipalidad implementará a partir de hoy un "plan B", que permitirá que los vehículos de transporte escolar y los utilitarios con diez plazas puedan ser usados para el transporte de pasajeros.

Agencias EFE, Reuters y AFP

Dejá tu comentario