9 de julio 2010 - 00:00

Proyecciones ajustadas

Proyecciones ajustadas
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2010/11. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Las lluvias y el tiempo húmedo de las últimas semanas frenan por el momento el avance de la siembra de trigo por falta de piso. Se estima que ya se implantó el 85% del área planificada con el cereal. Lo ya implantado presenta en general un buen nacimiento ante la excelente humedad del suelo.

En la zona de Pergamino se estima que el área total sembrada con trigo aumentaría muy poco respecto del año pasado, aproximadamente un 5%. Una de las razones está en que los números proyectados son muy ajustados ante el aumento registrado en los costos directos, principalmente en los rubros de laboreos y fertilizantes. La otra razón es por la continuidad de las políticas de intervención de mercados con cupos para exportar, con lo cual el mercado queda a disposición de los molinos, sin que se verifique libre competencia. Este hecho crea incertidumbre en los productores.

Las proyecciones del cuadro adjunto, para las siembras en campo propio, muestran a la soja de 1ª con el resultado neto más alto para todo el rango de rindes expuesto. La secuencia trigo-soja 2ª supera al maíz en el rango alto de rindes, mientras que en el rango bajo de rindes los resultados se empatan.

En cuanto a las siembras en campo arrendado, las proyecciones muestran resultado positivo sólo en el rinde alto de la soja 1ª. En todo el resto de las opciones se proyecta quebranto. El precio de arriendo se estimó en 15 qq/ha de soja, que representa el promedio que refleja el mercado en la zona. El rinde de indiferencia para cubrir los costos totales con este valor de arrendamiento es de 35,4 qq/ha de soja.

La superficie a sembrar con maíz es a este punto incierta, pues para siembras en campo arrendado, y contemplando incluso un precio de arrendamiento más bajo que el de la soja, de 13,5 qq/ha, las proyecciones muestran quebranto para un rinde de 90 qq/ha. El rinde de indiferencia en maíz para cubrir costos totales es de 93,1 qq/ha.

Las proyecciones son complicadas, y las políticas no favorecen la siembra de maíz y de trigo. Sólo una baja en las retenciones y la liberación de exportaciones permitiría un salto en la inversión y en la producción, con más grano para el consumo interno y para exportar, con la consecuente reactivación de toda la cadena agroindustrial del interior.

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