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Razones por las que los All Blacks deberían ganar
El tradicional e intimidante Haka de los All Blacks. Nueva Zelanda es el gran candidato a ganar ante Francia la Rugby World Cup.
¿Por qué? Porque esta generación merece una medalla dorada que confirme que jugadores como Richie McCaw o el lesionado Dan Carter son dos de los mejores rugbiers de la historia.
¿Por qué? Por la forma en que Nueva Zelanda abrazó a todos los visitantes que llegaron a ese fabuloso país.
¿Por qué? Porque han sido el mejor equipo en este Mundial; mucho mejor que sus rivales en la final.
Éstas son tan sólo algunas razones de por qué Nueva Zelanda debería ganar la Rugby World Cup el próximo fin de semana cuando se enfrente a Francia en una muy anticipada final.
Sus muy publicitadas fallas en 1991, 1995, 1999, 2003 y 2007 los convirtieron en el hazmerreír del rugby. «Arrugan», se dijo de ellos repetidas veces.
En 1991, la arrogancia les hizo creer que eran imbatibles. Su actuación en la final del 95 estuvo afectada por una descompostura masiva (no hablaré acá de la teoría conspirativa que se tejió). Cuatro años más tarde, Francia salió de la nada para ganarles en probablemente la mejor semifinal de la historia. En Sídney, una intercepción y posterior try en el arranque le dio el triunfo a Australia en la semifinal de 2003. Y en Cardiff, hace cuatro años, nuevamente fueron los franceses los que les ganaron en cuartos de final, la única vez que los All Blacks no quedaron entre los cuatro mejores. ¿Razones de esa derrota? Nadie, ni siquiera los franceses, está muy seguro de qué pasó ese día. Francia perdió dos veces contra Argentina y frente a los ingleses en ése, su Mundial.
Los franceses deben estar preguntándose por su capacidad de supervivencia en este 2011. A pesar de perder con Nueva Zelanda en lo que se suponía sería «el» partido de la primera fase y de darle a Tonga su gran día -de habérselo propuesto, los de Tonga podrían haberles marcado cuatro tries y enviado de regreso a Francia-, sobrevivieron para vencer a Inglaterra en cuartos de final. ¿Habrá sido que los ingleses no supieron cómo ganar el partido? En la semifinal, si no hubieran jugado una hora con un jugador más, indudablemente habrían perdido contra un increíblemente fuerte equipo galés.
La final tiene todos los condimentos necesarios: el equipo que no tiene nada por perder y el local que no puede perder. Los franceses salieron a festejar su triunfo; los All Blacks deben comportarse y no perder su foco en medio de una presión tan grande como no se ha visto en el mundo del deporte.
Algún día Hollywood tendrá una película sobre este partido.
Espero que los All Blacks ganen. Su capitán, Richie McCaw, es el jugador con más presencia en el mundo ovalado. Probablemente como ningún otro deportista que haya conocido en 25 años de periodismo. Eso es mucho decir. Celebro haberlo conocido.
Si los All Blacks no ganan, es algo que no puedo imaginar. En realidad, es para que ellos pierdan en vez de que ganen los franceses -que pueden ser horribles o fenomenales en igual medida-. Hay que esperar al próximo sábado.


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