1 de noviembre 2011 - 00:00

Recorrido perfecto, pero sin objetivo

La decepción de los jugadores argentinos tras caer ante Canadá en la final de los Juegos Panamericanos.
La decepción de los jugadores argentinos tras caer ante Canadá en la final de los Juegos Panamericanos.
Guadalajara, México - Una conversión fallida, con el partido terminado, le significó al seleccionado argentino cambiar de metal precioso en su cuello. Al caer 26 a 24 contra Canadá en la final del primer torneo de seven de la historia de los Juegos Panamericanos, el objetivo de llevarse de Guadalajara y los XVI juegos continentales la medalla de oro no se pudo cumplir.

Así, lo que muchos suponían era un oro seguro en el rugby, no se pudo lograr. Razones hubo y fueron todas deportivas. El éxito y el fracaso suelen estar de un lado u otro de la suerte; se podría decir que Los Pumas Sevens estuvieron a un paso del objetivo trazado -siempre se repitió que el oro era el objetivo. Como lo plantearon ellos, fue entonces un fracaso.

Pero pensar que la derrota fue ante un equipo canadiense que mostró una potencia y fortaleza poco común para este nivel ayuda a entender las razones. Canadá vino a Jalisco, a Guadalajara, una región y una ciudad que abrazó estos Juegos de manera impresionante, con ocho de los doce jugadores de su plantel que habían estado en el reciente Mundial en Nueva Zelanda.

Fue justamente uno de esos jugadores, Conor Trainor, quien tuvo un rol clave en el triunfo canadiense. Al igual que cuando apoyó dos tries contra los All Blacks -en una de sus cuatro actuaciones en RWC 2011- marcó dos tries contra Argentina en la final; fueron dos intercepciones que marcaron el destino de la muy disputada final.

Argentina falló en el objetivo y pareció ser que la presión de ser el gran candidato -todos lo veían así y los jugadores tuvieron que afrontar esa presión- más que las capacidades propias les costaron el oro. Estuvieron muy cerca de no perder. De hecho, se recuperaron en la final y apoyaron sobre el cierre. No entró la conversión que hubiera determinado tiempo extra y Canadá fue quien celebró.

El torneo para Argentina fue de menor a mayor. Arrancó contra el seleccionado local el primer día y los mexicanos apoyaron el primer try. Fue en definitiva 26 a 5 para Pumas 7s; 40-0 se derrotó a Guyana y los vecinos uruguayos cayeron 26 a 10.

La segunda jornada arrancó tempranito. A las 6 de la mañana empezó la jornada para estar jugando a las 9 contra Chile, a quien se derrotó 21 a 5. La semifinal, por una rareza del sistema de juego, fue contra Uruguay, que volvió a caer 17 a 5. Quedaban así los capitaneados por Nicolás Bruzzone en el partido por la medalla de oro.

No pudo ser. Por errores propios y aciertos del rival. Argentina llegó a Guadalajara con un trabajo serio, bien planificado y con enormes esfuerzos de los deportistas. Estuvieron en Sudáfrica y una semana de aclimatación en la altura mexicana. Se hizo todo lo que se pudo, salvo ganar la final.

No se logró el objetivo, pero el recorrido fue el correcto. Fue un partido, sí. No es la medalla que querían todos. Será en Toronto 2015 que vendrá la revancha.

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