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Reuniones clave por respuesta de jueces
Luis María Cabral
A diferencia de la semana pasada, el gremio de jueces comenzará a esbozar críticas más profundas, no sólo dedicadas a la reforma del Consejo de la Magistratura y los límites al efecto de las medidas cautelares contra el Estado. Desglosarán los seis proyectos y tomarán nota de la letra chica. Luego habrá un comunicado cuyo nivel de confrontación con el oficialismo era anoche la principal duda entre jueces y fiscales.
Además del plenario de comisión directiva (donde tienen mayoría los integrantes de la lista Bordó, de perfil crítico con el Gobierno), hoy se reunirán dos comisiones clave de la Asociación, la de Interior y la de Tribunales Orales. En ambas confluirán jueces de todo el país. Las objeciones que partan de estos grupos serán vitales, al punto de que todos sus integrantes fueron invitados a la reunión de las máximas autoridades.
Cabral espera que estas observaciones inspiren la respuesta oficial. Por eso anoche tomó contacto con algunos de los integrantes de ambas comisiones para comenzar a medir los ánimos. Comprobó una percepción instalada desde la semana pasada: los Bordó están muy cerca en cuanto a las críticas a los integrantes de la lista Celeste, habitualmente de buena relación con el oficialismo.
El titular del gremio precisará de toda su destreza para mantener su estilo dialoguista y evitar un choque frontal contra las aspiraciones del kirchnerismo. Contará con el apoyo de incondicionales como el juez José Martínez Sobrino, el defensor Gustavo Kollmann y el secretario Alejandro Nobili. El obstáculo para este objetivo provendrá de los magistrados del interior. De perfil más tradicional y conservador, varios de ellos llegarán a las reuniones de hoy con el convencimiento de que un comunicado institucional tendrá gusto a poco. Cuanto menos esperan un festival de solicitadas en los diarios y una presentación ante la Comisión de Independencia de Poderes de la Corte.
Estos jueces creen que la reforma judicial es sólo el primero de los cambios que el Gobierno busca introducir en la Justicia. Anoche recordaban que días atrás el fiscal Félix Crous, integrante de la agrupación autodenominada "Por una justicia legítima", se pronunció a favor de pasar a disponibilidad a todos los jueces y luego revisar su continuidad caso por caso. Una medida que Hugo Chávez instauró en Venezuela.
La reunión de la Junta de Cámaras también será una usina de críticas a pesar de tratarse de un ámbito presidido por Hornos, un moderado que no participa en ninguna de las dos agrupaciones. Para estos jueces la creación de nuevas instancias de Casación contribuye tanto a nuevas dilaciones procesales como a problemas de índole más técnico: ¿A qué Casación irán los fallos provenientes de cámaras con competencias múltiples? En el interior la gran mayoría tiene esta naturaleza. Las dos reuniones darán letra a los amparos que se presentarán una vez que la ley sea aprobada por el Congreso. En este sentido el oficialismo teme que el per saltum avalado por sus senadores en diciembre del año pasado se transforme en un búmeran en su contra si los jueces concurren en queja al máximo tribunal y éste acepta tratar sus requerimientos. En Balcarce 50 ya conocen que la reforma recibió críticas por parte de los secretarios letrados del máximo tribunal, especialmente en cuanto a las modificaciones que afectan artículos de la Constitución, la misma que el pasado martes Ricardo Lorenzetti se comprometió a defender.


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