1 de agosto 2014 - 00:00

Se cierra excelente muestra de Macció

“Una rosa es una rosa”, obra cargada de simbología que se destaca en la muestra de Rómulo Macció que se clausura el domingo.
“Una rosa es una rosa”, obra cargada de simbología que se destaca en la muestra de Rómulo Macció que se clausura el domingo.
El domingo se cierra en el Centro Cultural Recoleta una muestra de Rómulo Macció que vale la pena ver. Macció es un pintor de sobrado talento y el Recoleta le dedicó dos muestras, una seguida de la otra. El curador Renato Rita presentó al artista como en los viejos tiempos, cuando la galería Bonino, ante las polémicas surgidas por la muestra del grupo Nueva Figuración que él integraba, reiteró la presencia con otra exposición. La pincelada del artista se ha vuelto más seca, sus obras actuales no hacen concesiones a la belleza ni al lirismo que lo caracteriza, aunque a pesar del rigor alcanza la misma intensidad. Hay un ramillete de flores al ingresar a la sala que revela el virtuosismo del artista. Pero sobre todo, hay una rosa dorada y cargada de simbología que, con la condición pregnante de sus mejores pinturas. La imagen flota en la tela y además, queda flotando en la memoria del espectador. La obra se llama "Una rosa es una rosa" y desde el título resulta enigmática. La rosa, compleja en su simplicidad, está cargada de resonancias. Al igual que en la cita final de «El nombre de la rosa» de Umberto Eco, cuando dice que de la rosa que se marchita sólo nos queda su nombre, Macció muestra una flor que remite al concepto de la rosa y su extensa simbología se abre a múltiples interpretaciones del espectador.

A.M.Q.

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