10 de diciembre 2008 - 00:00

Se complica plan de 0 km por guerra Moreno-Giorgi

Débora  Giorgi
Débora Giorgi
Ni el frío de Moscú pudo atemperar el enojo de la ministra de la Producción, Débora Giorgi, cuando se enteró de que en Buenos Aires, Guillermo Moreno había convocado anoche a directivos de concesionarias y terminales de autos para avanzar con el plan que impulsa el Gobierno para la compra de 0 km.

El tema no es nuevo. Es que desde que Cristina de Kirchner decidió nombrar a Giorgi en el nuevo ministerio era inevitable el choque con el secretario de Comercio, que ya venía trabajando en este proyecto. Pero cada día, el enfrentamiento es más evidente.

En la práctica, hay una superposición de funciones. Por un lado, Moreno -respaldado, como siempre, por Néstor Kirchner- no quiere ceder espacio y, por otro, Giorgi quiere, como ministra, manejar el tema. La funcionaria, más cercana a las automotrices, propone ser más flexible y lanzar líneas de financiación para la compra de una gama más amplia de 0 km. En tanto, Moreno insiste con su auto económico y el ahorro previo.

En el medio, se debate una iniciativa lanzada a las apuradas que pese al correr de los días no despeja las dudas que tienen los empresarios del sector sobre la forma de implementación.

Ayer, los presidentes de las terminales se reunieron con el secretario de Industria, Fernando Fraguío (más próximo a Giorgi que a Moreno), en donde el funcionario intentó darles precisiones sobre el plan anunciado el sábado pasado. La reunión no fue muy alentadora ya que cada vez surgen más interrogantes.

Sí se habló sobre los descuentos que harán las automotrices para los modelos que se incluyan en el programa, que será de entre un 8% y un 10%. La idea que se planteó desde Industria fue retrotraer las listas de precios a setiembre, pero en muchos casos, en ese momento, los valores estaban más altos que las listas de precios de hoy, que ya registran rebajas ante la caída de ventas. Por eso se comprometieron las empresas a presentar los precios a los que se podría llegar para esos modelos.

Para tratar de avanzar sobre la forma de implementación se formaron comisiones. Una, por ejemplo, trabajará en el sistema de plan de ahorro y otra, en la parte del plan de ventas financiadas.

Pero hoy volverán las fábricas a reunirse con Fraguío. En este caso, será para incluir en el plan a utilitarios y vehículos comerciales a los que se les destinarán $ 650 millones. En este caso, además de las terminales de autos que venden este tipo de unidades, se sumarán otras empresas, como Scania, Toyota, Mercedes-Benz y Ford Camiones. Pero también irá el resto de las empresas para ver si logran entender el plan oficial.

«Esto es una locura», bramó ayer un directivo de una terminal ante la falta de precisiones y las demoras para poner en marcha el plan que tiene paralizadas las ventas de autos.

El problema principal es que el Gobierno impulsó una idea de un plan para alentar la demanda de autos sin tener en cuenta las dificultades para ponerlo en marcha ante las numerosas cuestiones técnicas.

Por ejemplo, no se tuvo en cuenta quién se hará cargo de los costos administrativos o de los fondos que se necesitan para hacer posible la adjudicación anticipada que prevé el plan, entre otros detalles que pueden hacer naufragar el proyecto.

Al parecer, no quedaría vigente la exigencia de que los que ingresen al plan de ahorro previo no hayan comprado ya un 0 km. Sí se mantendría para la versión de financiación.

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