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Se fue Di Stéfano
Alfredo Di Stéfano, en una de sus últimas fotos. Una operación en la cadera hizo que anduviera con bastón. Era la imagen mundial del Real Madrid y hasta sus últimos días no se olvidó de sus obligaciones estando en cada acto público del club. Fue un jugador y un director técnico extraordinario, un pionero que tanto aparecía defendiendo como atacando.
También un tipo "cabrón", de mecha corta, que se enojaba muy rápido y que se le pasaba muy rápido. Un malhumorado que se peleaba permanentemente con el periodismo. Que, por ejemplo, se plantó ante los enviados del diario deportivo "As" cuando dirigía al Real Madrid y les dijo: "Yo no tengo novedades todos los días. Vengan cada tres días o inventen, como lo hacen normalmente".
Si hablamos de números ganó todo. En la Argentina, la Copa América 1947 con la Selección argentina y dos campeonatos con River (1945 y 1947), en las postrimerías de "la máquina". En Colombia, donde se fue después de una huelga de jugadores en la Argentina, fue tres veces campeón con los Millonarios de Bogotá (1949, 1951 y 1952) y en España, donde hizo la mayor parte de su carrera con el Real Madrid, obtuvo 8 ligas (1954, 55, 57, 58, 61, 62, 63 y 64), 1 Copa de España (1962), 5 Copas de Europa (1956, 57, 58, 59 y 60), 1 Copa Intercontinental (1960), 418 goles y 510 partidos, Balón de Oro en 1957 y en 1959 y el superbalón de oro al mejor jugador de todos los tiempos en 1989. Como técnico ganó el Nacional 1969 y la Copa Argentina de ese año con Boca, la liga española 1971 y la Recopa de Europa 1980 con el Valencia, el Nacional 1981 con River y la Supercopa 1991 con el Real Madrid.
Fue incluido con Pelé, Maradona, Cruyff y Zico en la selección de todos los tiempos y se quejó: "Che, en este equipo no corre nadie, voy a tener que correr yo solo como loco". Así era este "gallego" muy porteño al que tuve el gusto de conocer y hacerle una larga entrevista en 1992, cuando AFA cumplía 100 años y fue uno de los invitados especiales, junto a Diego Maradona.
Me acuerdo que apenas llegué al hotel me dijo: "Mire que tengo poco tiempo, que cuando yo le diga hasta acá llegué, se termina la entrevista". Después no tenía forma de hacerlo callar. Hablamos por espacio de dos horas. Una que tengo grabada en un viejo casete y la otra que sigue dando vueltas por mi memoria. Me contó, por ejemplo, de su niñez en Barracas y que su padre también había sido jugador de River y que allí había jugado con Arnoldo Wattson Hutton, el hijo del escocés que fundó la predecesora de la AFA. Me confirmó que la banda roja de River provenía de una murga y tenía que ver con la pobreza de los jugadores que usaron la camiseta blanca, porque era la más común, la que todos tenían y le pusieron la banda arriba agarrada con alfileres.
Hasta casi sus últimos años de vida, venía a la Argentina con frecuencia a visitar a sus familiares (en aquel entonces vivía una hermana) y a sus amigos de toda la vida, pero reconocía a España como su patria. "Patria es la que te da de comer y a mi dan de comer allí. Aquí no sería ni la mitad de lo que fui en España", me dijo con un dejo de dolor y también habló del fútbol argentino. "Hasta 1978 siempre éramos campeones morales, pero no ganábamos un Mundial de casualidad. Ahora tenemos dos títulos. Eso no quiere decir que los jugadores de esta época sean mejores que nosotros, sino que la AFA está más organizada y ahora tiene peso".
Cada argentino que llegaba a jugar al Real Madrid era como un hijo o un nieto para él. Lo dicen Angelito Di María y Gonzalo Higuaín. Era común verlo cenar en el restorán "Di María" de Madrid, en el que se juntaba con cada argentino relacionado con el fútbol que iba a la capital española.
En Europa dicen que fue el más grande, más que Maradona y que Pelé. Lamentablemente hay muy poco registro en video que pueda certificarlo pero era un tipo muy especial, un sabio gruñón y un apasionado del fútbol, que para su fortuna fue valorado por el Real Madrid como se lo merecía, siendo presidente honorario del club desde 2000 hasta su muerte. El cielo tiene una nueva estrella. En realidad, una saeta, la "saeta rubia".

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