15 de diciembre 2010 - 00:00

Senado se despide hoy sin acuerdo aún para impuesto y militares

Carlos Verna
Carlos Verna
El Senado tendrá hoy su última sesión del año. Pero no será tan pacífica como planificaron tanto kirchneristas como opositores. Cristina de Kirchner convocó a extraordinarias sólo para esta sesión donde deben sancionarse la prórroga del impuesto adicional sobre el precio de cigarrillos y los acuerdos para ascensos de militares, diplomáticos y jueces.

De todo ese menú todavía hay conflictos con el destino de la recaudación de ese tributo a los cigarrillos (la oposición alega que no fue votado en Diputados con la mayoría especial que exige la Constitución y por lo tanto debe coparticiparse con las provincias por lo que ayer el pampeano Carlos Verna insistió con ese argumento) con algunos jueces del fuero laboral y con tres militares relacionados con el levantamiento de «carapintadas» de 1987 y que la oposición no quiere promocionar.

Sin dudas, este último punto es el más complicado para el Gobierno, teniendo en cuenta, además, que el kirchnerismo necesitará los dos tercios de los votos para aprobar los ascensos, ya que no transcurrió el plazo reglamentario que exige el Senado. Es decir, debe existir un acuerdo con el radicalismo para poder sesionar.

Los tres militares objetados fueron el centro de la discusión ayer en la reunión de la Comisión de Acuerdos que debía despachar los ascensos.

De los 320 pliegos de ascensos militares que iban a ser tratados en el recinto, finalmente se postergaron esos tres que fueron objetados por el CELS. El radicalismo le pidió a Marcelo Guinle, presidente de la comisión, que esos casos se dejaran para marzo, alegando la necesidad de contar con más información sobre los tres militares. De lo contrario, anunció, la UCR no facilitaría los dos tercios para habilitar el debate.

Guinle aceptó y apartó los pliegos del comodoro Jesús Guasti, cuestionado por tener una causa por supuesto espionaje ilegal a 10 periodistas, y del teniente coronel Alejandro Sánchez por su pertenencia a grupos «carapintada» y la participación en el levantamiento de Semana Santa.

Pero el verdadero problema del Gobierno es la situación del general César Milani, con pronóstico reservado también por su participación en «carapintadas». Milani es hoy una pieza clave en el armado de la nueva estructura del Ejército tras la salida de Nilda Garré. Hasta ahora, fue director de Inteligencia del Ejército, cargo que retendrá, pero al que sumará el de secretario general del Ejército.

Al final de la reunión de ayer, Guinle anunció que se apartarían de la votación los casos de Guasti y Sánchez, pero mantuvo a Milani.

El jujeño Gerardo Morales le advirtió, entonces, que de no haber un acuerdo en la postergación también de ese pliego, los radicales no prestarían hoy el número para la aprobación de su pliego, que está dentro de la lista de 320 acuerdos para ascensos militares, 11 de camaristas laborales y 83 de diplomáticos, entre embajadores extraordinarios y plenipotenciarios de primera y segunda categoría.

En la Comisión de Presupuesto, Verna firmó el dictamen de prórroga del impuesto adicional sobre cigarrillos en disidencia parcial explicando que «no es para la ANSES». Es decir que la recaudación no podría ir directamente a la Nación, sino que debía coparticiparse con las provincias, atendiendo a que Diputados la aprobó por mayoría simple y no calificada como exige la Constitución.

Esto le haría perder su carácter especial y entraría en la masa coparticipable. Verna anunció que el debate sobre ese reparto lo dará hoy en el recinto.

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