13 de septiembre 2010 - 00:00

Siguen presos de sus propias limitaciones

Morales cabecea entre Tuzzio y Galeano. La enjundia del delantero de Quilmes fue de lo más destacable en un partido para el olvido.
Morales cabecea entre Tuzzio y Galeano. La enjundia del delantero de Quilmes fue de lo más destacable en un partido para el olvido.
Cuando se intuía que un Independiente algo más aliviado tras la clasificación a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana podría levantar cabeza en el Apertura ante Quilmes, el pálido presente del conjunto de Avellaneda volvió a hundirlo futbolísticamente. Fue un empate 0-0 que unió a ambos equipos en la desgracia: siguen sin conocer la victoria en el torneo. Los primeros cuarenta y cinco minutos carecieron de emociones. Hubo mucha pierna fuerte en mitad de cancha y ninguna situación de gol clara frente a los arcos. En la segunda etapa, el encuentro mantuvo el flojo nivel, aunque Quilmes se adelantó en el terreno. Notó las enormes dificultades del local para generar juego. Pero los conducidos por Hugo Tocalli tampoco fueron un dechado de virtudes a la hora de elaborar y resaltó así el incesante despliegue de su único delantero, Juan José Morales. Independiente mejoró levemente y se acercó al arco rival a través de remates de Facundo Parra, quien careció de puntería.

El empate no le sirvió a ninguno de los dos equipos, aunque le sienta mejor al cervecero, ya que el entrenador Hugo Tocalli está siendo cuestionado por los resultados adversos. A los rojos de Daniel Garnero se les sigue deteriorando el promedio y la tabla marca -aunque la igualdad les sirvió para salir del último lugar- que el objetivo del certamen continental parece ser la única salida para un semestre que empezó lejos de la historia roja.