5 de mayo 2010 - 01:25

Temor en bancos europeos: u$s 2,8 billones en PIIGS

Es la tenencia de deuda de los cinco países que están en la mira de los especuladores

Temor en bancos europeos: u$s 2,8 billones en PIIGS
A principios de este año, los bancos europeos tenían una exposición de u$s 193.062 millones en deuda griega. Pero en realidad esto es la punta del iceberg de la crisis europea porque si se toman las tenencias de bonos de los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) en manos de entidades europeas, el total asciende a u$s 2.838.000 millones. Estos datos surgen del último informe del Banco de Pagos Internacionales y brinda una idea de la magnitud de la onda expansiva que tendría una cadena de default de los países de la Unión Europea más expuestos a un ataque especulativo.

De modo que detrás de la debacle de la eurozona y del megarrescate a Grecia, lo que en realidad se juega es el salvataje de los bancos europeos. Sin embargo, Italia es el que puede causar el mayor daño sistémico dado que el stock de bonos de deuda del Gobierno italiano en bancos europeos supera el billón de dólares (u$s 1.021.732 millones). Le sigue luego España, con u$s 832.288 millones; Irlanda, con u$s 550.072 millones; y muy detrás Portugal, con u$s 240.498 millones.

En general, cerca del 90% de la deuda de los PIIGS está en manos de bancos europeos, pero el 80% de estos bonos lo tienen entidades de Alemania, Francia, Holanda e Inglaterra. En el caso de Grecia, los más expuestos son los franceses, con casi u$s 79.000 millones seguidos de los alemanes con u$s 45.000 millones, por lo que se entiende su preocupación por liderar el salvataje griego. Otros que tienen un buen stock de bonos griegos son las entidades inglesas, con u$s 15.352 millones, y las holandesas, con u$s 12.200 millones. Estos cuatro ostentan el 78% de la deuda griega.

Los bancos con mayor exposición en Portugal son los españoles, con cerca de u$s 85.000 millones, mientras que los alemanes tienen u$s 47.377 millones; los franceses, u$s 44.938 millones; y detrás los ingleses, con u$s 25.567 millones. Este grupo tiene en sus carteras el 84% de la deuda portuguesa.

En el caso de España, los más vulnerables son los alemanes, que tienen u$s 237.983 millones, junto con los franceses, con u$s 211.172 millones, seguidos de los holandeses, con u$s 119.719 millones, y los ingleses, con u$s 109.957 millones. Los cuatro reúnen el 82% de la deuda del Estado español.

Bonistas

En relación con Irlanda, quienes tienen las mayores tenencias de bonos irlande-ses son los alemanes, con u$s 183.757 millones, seguidos por los ingleses, con u$s 172.682 millones; los franceses, con u$s 52.089 millones, y los belgas, con u$s 40.811 millones. Este grupo de bancos representa el 82% de los bonos irlandeses.

Italia es en sí un caso especial por la magnitud de la deuda en circulación en bancos europeos. El 83% del total está principalmente en manos de los franceses, con u$s 507.789 millones, mientras que los alemanes están expuestos en u$s 189.675 millones, los ingleses en u$s 76.459 millones y los holandeses con u$s 69.065 millones.

Queda claro que los alemanes lideran o secundan estos pelotones, mientras que los franceses son más vulnerables frente a Italia, España y en menor medida en Grecia. Los bancos españoles son los más expuestos ante un default portugués mientras que los ingleses con uno de Irlanda.

El temible default griego tendría consecuencias importantes sobre el sistema financiero germano y francés. Pero si Portugal cae detrás de Grecia, afectará significativamente a España. Ni que hablar de la caída de Italia.

Por lo tanto, un efecto dominó entre los PIIGS sería inevitable, desencadenando un contagio sobre otros sistemas financieros de Europa. Esto refleja lo endeble del salvataje griego, no por el monto involucrado sino por los tiempos que llevó su resolución. Ahora en el mercado interbancario y de deuda, los inversores comienzan a tomar distancia a la hora de prestarle a alguna entidad con alta exposición a los PIIGS, lo cual puede profundizar el círculo vicioso de la restricción crediticia con sus nefastas consecuencias sobre las economías.

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