Tensión: 17-M, plazo a Santa Cruz para canjear ajuste de rojo por fondos

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• ASFIXIADA, ALICIA KIRCHNER (FPV) DEBE PRESENTAR ANACIÓN PLAN GRADUAL HACIA EQUILIBRIO FISCAL 2019
En medio de ola de paros, si Macri le aprueba espinoso control del déficit, provincia pateará vencimientos de deuda 2017 por $800 M y destrabará aval a préstamo por $850 M y bono por u$s350 M.

En medio de la tensa escalada de protestas que paraliza Santa Cruz, a Alicia Kirchner (FpV) le espera un duro desafío, de vencimiento inminente: debe presentar antes del 17 de mayo ante el Gobierno de Mauricio Macri un programa de reducción gradual del déficit para arribar al equilibrio fiscal en 2019, si es que pretende acceder este año a una refinanciación de su deuda y, como beneficio central, a un programa amplio de asistencia que, por caso, destrabará el préstamo del Banco Nación por $ 850 millones y el aval a la colocación de un bono en el exterior por u$s 350 millones.

Se trata en rigor de los pasos previstos en el Programa Federal de Desendeudamiento que la Casa Rosada selló ya este año con 14 mandatarios, que también deberán elevar -como contrapartida- propuestas de reducción del rojo, en consonancia con la política aplicada también a nivel nacional.

Las iniciativas serán objeto de un monitoreo trimestral, del que dependerá la refinanciación.

Pero en el caso de Santa Cruz ese proceso se vuelve imperioso, ya que se convertirá además en la puerta para acceder a una asistencia financiera integral de Balcarce 50 -más allá de los adelantos de coparticipación , que ya suman $1.200 millones- para un distrito que hoy todavía no pudo completar el pago de los sueldos de marzo, y donde las clases virtualmente no comenzaron y está diezmada la prestación de Salud y Justicia.

Con esa delicada pulseada como telón de fondo, ayer Macri volvió a marcar la cancha. "Viendo lo que está pasando en Santa Cruz y en otros lugares, tenemos que alejar que la figura del Estado parezca un aguantadero de la política", disparó durante el relanzamiento del Instituto Nacional de la Administración Pública en el Centro Cultural Kirchner.

Por de pronto, según la información a la que accedió Ámbito Financiero, si el Ministerio del Interior -que conduce Rogelio Frigerio- le aprueba el programa de reducción gradual del déficit -que deberá ser "sustentable", afirman-, Santa Cruz podrá reprogramar este año vencimientos de deuda por más de $800 millones (le debe a Nación unos $9.500 millones).

Pero además quedarán destrabados un préstamo del Banco Nación por $850 millones -que la mandataria apura en las últimas horas, y al que le falta precisamente la evaluación del riesgo crediticio- y el necesario aval de Nación para la emisión de un bono por u$s350 millones.

Consciente del callejón al que se enfrenta, la gobernadora advirtió el lunes -tal como lo informó ayer este diario- que "si el plan serio que reclaman es sacar gente, no lo voy a hacer", en un distrito con 115 empleados públicos cada 1.000 habitantes (en 2012 era de 93), contra 51 del promedio nacional.

Con la provincia convertida en un polvorín, en la Casa Rosada entienden que esa puede no ser hoy la vía para comenzar a ajustar el gasto. "No somos inconscientes", reconocen, en medio de las denuncias del kirchnerismo nacional -con Cristina de Kirchner como vocera- respecto de un supuesto "ahogo financiero" por parte de Cambiemos.

Sin embargo, remarcan que la propuesta de Santa Cruz para reducir el déficit -de $4.300 millones en 2016 y que al final de este año escalaría a $5.700 millones-, deberá encontrar caminos viables para llegar al equilibrio fiscal en 2019.

En esa línea, el viceministro del Interior, Sebastián García De Luca, sostuvo ayer que la pretensión de Nación no es que el Ejecutivo santacruceño "eche gente en un momento delicado", sino apuntar a "una planificación ordenada del gasto para los próximos tres años".

Precisamente, es la provincia la que debe confeccionar un plan de control del déficit viable (mañana habrá un nuevo encuentro en la cartera de Interior).

En esa línea, desde despachos nacionales entienden que el contenido del programa debería incluir otros rubros espinosos de riesgoso rebote social, como un congelamiento de la plantilla de estatales (el gasto en personal creció 7 veces desde 2010, dicen) y la armonización del sistema previsional santacruceño con el nacional, un punto que Alicia Kirchner parece no dispuesta a negociar.

"Pueden hacer algo para variar el déficit de este año; podría ser un aumento salarial menor a la tasa de inflación, o un esfuerzo por el lado de los ingresos, o un congelamiento de la planta de personal", sostienen.

En esa línea, remarcan por caso que hoy la edad de jubilación en la provincia sureña es de 50 años en mujeres y 54 en hombres, con un 82% móvil sobre el último sueldo (a nivel nacional se aplica sobre el promedio de los últimos 10 años).

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