29 de agosto 2014 - 00:00

Toma de rehén en Microcentro dejó un muerto

Durante la noche del miércoles y la madrugada de ayer se levantó un fuerte operativo en la zona.
Durante la noche del miércoles y la madrugada de ayer se levantó un fuerte operativo en la zona.
El hombre que mantuvo por varias horas a su exnovia como rehén en un kiosco del microcentro porteño murió ayer al recibir un disparo en la cabeza en circunstancias que hasta anoche se investigaban.

El episodio se había iniciado cerca de las 19 del miércoles, cuando el hombre ingresó al local situado en Viamonte al 600, donde tras mantener una discusión con su exnovia, una joven de unos 25 años que atendía el comercio, sacó un arma de fuego y la tomó de rehén. Poco después, el protagonista del incidente, cuya identidad no se difundió, liberó a otras dos personas que se encontraban en el comercio.

El local, situado a pocos metros de la peatonal Florida, fue rodeado por efectivos de la Policía Federal, entre los que se encontraban oficiales del grupo especial GEOF, los cuales mantuvieron arduas negociaciones.

Finalmente, alrededor de las 2 de la madrugada, el hombre murió de un disparo en la cabeza y por el momento no se había informado si el hecho se produjo en el marco del suicidio o por un disparo policial, aunque esta última hipótesis sonaba con más fuerza.

En tanto, la joven fue llevada al Hospital Fernández en una ambulancia del servicio de emergencia SAME en medio de una crisis nerviosa. La situación se habría generado a partir de un reclamo del hombre a la joven, para que retomen la relación sentimental que se había roto tres meses atrás.

Según trascendió, desde hacía un mes, el hombre tenía una restricción judicial que le impedía acercarse a su expareja debido a varias denuncias realizadas por la mujer por amenazas. El incidente ocasionó momentos de tensión en una zona intensamente transitada, inclusive en horario nocturno, y la Policía les había pedido a los comerciantes que cierren sus negocios en las inmediaciones. En forma extraoficial, se supo que el autor del secuestro de su exnovia había pedido a los negociadores policiales cocaína y marihuana.