Toma vuelo, de a poco, la fábrica militar de aviones

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La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) comenzó una lenta recuperación tras los desaguisados financieros y de gestión del expresidente Raúl Argañaraz.

Matías Savoca
, el sucesor, renegoció con los proveedores -la mayoría, grupos extranjeros- deudas acumuladas que redondean más de 20 millones de dólares. La prioridad fijada por el ministro de Defensa Agustín Rossi fue poner en servicio los aviones de entrenamiento Grob TP 120-A con el objetivo de reiniciar el Curso Básico Conjunto de Aviador Militar (CBCAM) en el que se forman los jóvenes pilotos de las tres fuerzas.

El curso está bajo la responsabilidad del jefe de operaciones del Estado Mayor Conjunto, general José Luis Figueroa.

La fábrica estatal alquila las aeronaves a la Fuerza Aérea Argentina mediante un contrato que en la jerga aeronáutica se conoce como "pay per hour" (pago por hola de vuelo).

FAdeA es propietaria de 4 Grob disponibles de un lote de 10 aparatos de origen alemán que se adquirieron nuevos en junio de 2013 al grupo Grob Aircraft por una cifra cercana a los 20 millones de euros.

Los seis restantes no llegaron al país porque la estatal no cumplió con el pago en los términos fijados por el contrato. El entonces ministro Arturo Puricelli autorizó, en enero de 2013, la transferencia a FAdeA de una partida de 81 millones de pesos (13 millones de euros) destinada exclusivamente al programa de los entrenadores Grob; está demostrado el egreso de 9 millones euros, los 4 faltantes se habrían aplicado a otros proyectos. Más tarde, el corsé dispuesto por el Gobierno a la salida de divisas hirió de muerte la entrega de las seis máquinas y originó una recarga operativa en las únicas cuatro con que contaba el CBCAM. En el momento de la compra de los aviones, el expresidente Argañaraz no previó la adquisición de un stock de repuestos necesarios para la primera etapa de mantenimiento. El descuido logístico paralizó las aeronaves, que dejaron de volar el 24 de diciembre de 2013; se sumó además una falla en el tren de aterrizaje que el fabricante debió corregir a su costo. Ahora, tras una negociación y pago de 500 mil dólares a cuenta, Savoca logró revertir el parate y acordar con el constructor alemán la entrega de las seis máquinas al término de 2014 y la provisión de repuestos.

Las idas y vueltas en la disposición de una flota adecuada para el aprendizaje inicial de los aspirantes a piloto militar no son nuevas. El programa de instrucción conjunto CBCAM arrancó con Nilda Garré en 2006, el responsable operativo era el entonces jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier, y se echó mano a los vetustos biplazas Mentor B-45 que dijeron basta a poco del inicio.

El curso tiene un año de extensión, a su término el oficial egresa como aviador militar y cada fuerza completa el adiestramiento específico en escuadrillas propias. Desde su creación no hubo egresos anuales excepto en 2011, cuando la Armada ofreció salir del atolladero y puso a disposición los T-34 C Mentor turbo propulsados basados en la Escuela de Aviación Naval de Punta Indio.

En la actualidad hay tres promociones de jóvenes oficiales en espera y una que lleva tres años cursando y aún no se conoce la fecha cierta del egreso como aviadores militares.

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