No debería sorprender hoy que la Convención Nacional del radicalismo que sesionará en Parque Norte termine sus deliberaciones con un documento bastante menos crítico que lo esperado y por supuesto nada rupturista con Cambiemos. La decisión que se tome no es menor ya que hasta Mauricio Macri está esperando que sus socios definan legalmente la autorización en la Convención para comenzar a tomar algunas decisiones como, por ejemplo, la integración de la fórmula presidencial.
Radicales definen hoy sin sorpresas (pero habrá ruido)
Habrá dos posiciones centrales en la UCR y hasta anoche ganaba cómoda la que recomienda permanecer en Cambiemos. Pedido por ampliar con objetivo incierto.
-
La Justicia avaló el adelantamiento electoral en la UCR bonaerense y fijó comicios para el 7 de junio
-
Interna en radicalismo bonaerense: Lousteau, cada vez más lejos de ser un referente para la UCR
Anoche incluso dentro de ese duelo simulado de documentos-declaraciones que supuestamente espadeaban los rebeldes contra moderados había algunas certezas importantes para definir la situación: 1) se ratificará la pertenencia a Cambiemos, 2) discutirán la ampliación de la alianza y para eso se propone armar una comisión negociadora; 3) una novedad aunque no tanto: pedir que se deje abierta la fórmula para negociar; y 4) arrancar ya las negociaciones para el armado de todas las listas en el país.
Con ese menú, variando colores más o menos fogosos, pero siempre bajo la atenta vigilancia de Alfredo Cornejo, Mario Negri, Enrique Nosiglia, Ramón Mestre, Ernesto Sanz, Gerardo Morales y algunos pocos más, sesionará hoy ese sacrosanto gobierno legislativo de los radicales para definir las condiciones en las que continuará su acuerdo con el macrismo y la Coalición Cívica.
El único tema con discusión posible es la ampliación o no de cambiemos a otros partidos y aquí el objetivo es tan amplio como impreciso. Entran desde progresistas que no querrán asociarse al Gobierno hasta peronistas de Alternativa Federal que no parece que tampoco lo vayan a hacer. De ahí que en la Casa Rosada se afirme: “Nadie se opone a ampliar Cambiemos, el problema es con quién”.
El panorama anoche mostraba las tribus radicales divididas en dos grupos claramente identificables y dentro de uno de ellos una amplia gama de colores. Están los que piden salir ya de Cambiemos, con cabeza en Ricardo Alfonsín, por ejemplo, y nulas chances de imponerse. En el bando opuesto, con una mayoría de más o menos 3 a 1, se enlistan por un lado Gerardo Morales y Mario Negri, que piden “Cambiemos a libro” cerrado, Alfredo Cornejo con una postura aperturista más fuerte y cuestionando el ninguneo macrista al partido; Mestre, que llegó anoche de Córdoba encabezando casi 20 convencionales que insistirán en mantenerse dentro de Cambiemos pero haciendo equilibrio con algunas exigencias al partido y en otro rincón Nosiglia y Sanz, cada uno por su lado, pero negociando que nada se desborde.
Anoche, Luis Naidenoff, jefe del interbloque Cambiemos del Senado, dio el primer pronóstico; “Mañana (por hoy) sale ratificación plena de Cambiemos. Cambiemos no se rompe, en todo caso habrá una ampliación de Cambiemos con otras fuerzas”, “Macri es un presidente competitivo desde lo electoral”.
De todas formas, hubo queja. “Cambiemos no hubiera ganado nada sin el radicalismo. Esos dos puntos se los deben al plus que dieron Lilita Carrió y Sanz”, insistió.
“Yo sé que con el PRO hay una cultura política distinta. Este es un partido que nace en la Ciudad de Buenos Aires, con otra impronta, con más contacto virtual, con 140 caracteres, y eso genera visiones distintas. Carrió también pone equilibrio, y si no respetás la diversidad, no armes una coalición”, se quejó Naidenoff.


Dejá tu comentario