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UE sube indemnización a los horticultores
Algunos vegetales están siendo testeados en laboratorios para encontrar el origen de la bacteria que ya ocasionó la muerte de al menos 23 personas en Europa.
El comisionado europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, declaró que «en lo inmediato tendremos un presupuesto de 210 millones para ayudar a los cultivadores interesados, cuyos productos no hayan sido comprados porque los consumidores los consideran como el origen de la epidemia». Según Ciolos, la prioridad es ayudar a los productores de verduras «lo antes posible».
Las ayudas están destinadas sobre todo a los productores de tomates, lechuga, pepinos y zuquinis.
Esta ayuda económica permitirá compensar entre el 30% y un 50% a todos los productores afectados, dijo Ciolos. El funcionario pidió a todos los interesados que presenten «lo antes posible» los pedidos de indemnización ante la Comisión Europea.
Con el primer caso de Escherichia Coli confirmado ayer en Luxemburgo, elevó a 13 el número de países europeos afectados por una cepa particularmente agresiva de esta bacteria, que ya afectó a 2.429 personas, 23 de las cuales murieron.
La fuente de la epidemia de Escherichia Coli continúa escapándose a las autoridades sanitarias alemanas, que están obligadas también a rectificar el reporte de víctimas de la «bacteria asesina».
Ante la situación, el Gobierno federal se convirtió en blanco de críticas no sólo por su gestión de la crisis, sino también por el mismo sistema de controles, confiado en primer lugar a las regiones.
El nuevo fracaso en la identificación del vector de la bacteria, que causó en cinco semanas la muerte de 23 personas en Europa y golpeó a la agricultura, hizo que todo apuntara hacia la estructura del sistema federal, basado sobre la gran autonomía de los 16 estados alemanes.
El comisario europeo de Salud, John Dalli, declaró que «hasta ahora no hay nada que confirme» que son los «gérmenes de la soja producidos en Alemania del norte» la fuente de la epidemia de Escherichia Coli. Los diarios alemanes hablaron ayer de una situación de caos.
La ministra de Agricultura, Ilse Aigner, rechazó ayer las críticas recibidas tanto de España como de Bélgica sobre su gestión de la crisis sanitaria vinculada a la bacteria. «Una vez más aseguré a mis colegas que hacemos todo lo posible para determinar cuanto antes los orígenes» de la contaminación, declaró Aigner a la prensa.
La epidemia, cuyo origen sigue sin conocerse, se debe a una cepa muy rara de la bacteria Escherichia Coli Enterohemorrágica, que provoca diarreas con sangrado y, en los casos más graves, trastornos renales mediante el Síndrome Hemolítico y Urémico, que pueden ser mortales.
Agencia ANSA


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