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Un atentado suicida del Estado Islámico mató a 60 civiles en Afganistán
El país sufre una reedición de la violencia yihadista de cara a las elecciones legislativas de octubre.
Kamikaze. El terrorista detonó su cinturón de explosivos en momentos que la gente hacía la cola para retirar sus documentos para votar. Había más de cien heridos y la cifra de víctimas fatales iba en aumento.
El atentado se produjo por la mañana en un barrio de mayoría chiita del oeste de la capital, Sasht e Barshi. "La gente venía a retirar sus cédulas de identidad cuando se produjo la explosión en la entrada. Era un kamikaze", declaró el jefe de la policía de Kabul, Dawood Amin.
Este es el primer ataque en Kabul contra un centro de empadronamiento para las legislativas del 20 de octubre, proceso que comenzó el 14 de abril. Pero otros dos centros de censo fueron atacados en el interior del país la última semana.
El viernes un cohete impactó en un centro de empadronamiento en la provincia de Badghis (norte), provocando un muerto y un herido entre los policías que custodiaban el lugar, según el vicegobernador Faiz Mohamad Moizada contactado por AFP y que responsabilizó a los talibanes.
El martes, tres empleados de la comisión electoral y dos policías fueron secuestrados durante 48 horas en la provincia de Ghor (centro). También se acusó de ello a los talibanes.
La violencia y los atentados son los principales obstáculos al buen desarrollo de las elecciones, admitió la comisión electoral, que abrió centros de empadronamiento en las escuelas y las mezquitas principalmente, custodiados por la policía.
"La inseguridad es nuestro principal desafío y nuestra mayor inquietud", sostuvo el presidente de la comisión, Abdul Baie Sayad.
Estas legislativas serán las primeras desde 2010 y la primera cita electoral desde la presidencial de 2014. Muchos afganos quieren que la cámara de diputados, de 249 escaños, cambie. Su mandato terminó hace tres años. Pero temen aún más unos comicios que no sirvan para nada por fraude y que los exponga a una violencia aún mayor.
Frente al moderado entusiasmo de sus compatriotas, el presidente, Ashraf Ghani, ordenó el jueves a los gobernadores de las 34 provincias acelerar el proceso de registro.
El atentado fue condenado por la embajada estadounidense en Kabul.
El último atentado en la capital afgana fue el 21 de marzo. Al menos 30 personas murieron y 70 resultaron heridas. El grupo Estado Islámico reivindicó esa operación cometida por un kamikaze.
| Agencias AFP y DPA |


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