19 de octubre 2016 - 00:00

Unesco aprobó el texto que ignora las raíces judías de Jerusalén

La resolución se refiere a los sitios sagrados de la ciudad sólo por sus nombres árabes.

CONFLICTO. Un judío ortodoxo mira desde una colina la Ciudad Vieja de Jerusalén, sitio sagrado para tres religiones .
CONFLICTO. Un judío ortodoxo mira desde una colina la Ciudad Vieja de Jerusalén, sitio sagrado para tres religiones .
París - La Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) adoptó ayer formalmente una controvertida resolución pese a las indignadas objeciones de Israel, que considera que busca eliminar las raíces judías de los lugares sagrados de Jerusalén.

El texto es muy duro con la forma en que el Gobierno de Israel controla el acceso a los lugares sagrados del islam -como la mezquita de Al Aksa- y con las excavaciones que realiza en la anexada Jerusalén oriental, pero se refiere a esos lugares únicamente por sus nombres árabes, mientras que ignora los términos judíos. El sitio es sagrado para las tres grandes religiones.

Israel considera que este hecho niega las raíces judías de la ciudad. En el texto se habla de Al Haram al Sharif (Explanada de las Mezquitas) pero no se menciona el término judío de Monte del Templo para el mismo lugar por considerar la tradición que allí fueron erigidos los dos templos bíblicos.

La Ciudad Vieja de Jerusalén, que está reconocida como patrimonio mundial por la Unesco, es descrita además en la resolución como fundamental para las tres grandes religiones monoteístas.

La decisión fue adoptada formalmente por el plenario del Consejo Ejecutivo sin debate después de que fuera votada en comisión en su forma de borrador la semana pasada, dijo una vocera de la entidad.

En el texto se incluye una enérgica condena a Israel por la gestión de los lugares sagrados de Jerusalén.

Los medios habían especulado con que habría una segunda votación después de que México anunciara el lunes que quería cambiar su voto hacia la abstención tras haber sido uno de los 24 países que había apoyado el proyecto de resolución.

México destituyó a su embajador en la Unesco, Andrés Roemer, después de que diera su voto afirmativo. La ministra de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, ordenó una "investigación pormenorizada" de lo ocurrido. Con todo, el pedido de cambio de voto no fue aceptado por el organismo de la ONU con sede en París.

La Argentina, en tanto, se abstuvo "no para favorecer a Israel", sino para que el país "conserve la capacidad de crear puentes" entre ese país y Palestina, dijo el embajador ante la Unesco, Rodolfo Terragno.

Finalmente, 24 países votaron a favor -entre ellos México-, 6 en contra, hubo 26 abstenciones y dos países ausentes. En contra votaron Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Holanda, Lituania y Estonia, mientras que países europeos como Francia o España se abstuvieron.

La resolución había sido propuesta por Palestina con el respaldo de Egipto, Argelia, Marruecos, Líbano, Omán, Qatar y Sudán.

Como consecuencia de la votación de la semana pasada, Israel ya suspendió todas sus actividades con la Unesco. El Gobierno israelí considera que el organismo tomó una decisión política.

"¿Qué seguirá después? ¿Una decisión de la Unesco negando la conexión entre la manteca de maní y la gelatina? ¿Entre Batman y Robin? ¿Rock and roll?", se burló en Twitter el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tras la votación la semana pasada.

Agencias DPA, EFE y AFP