- ámbito
- Edición Impresa
Unión Europea en crisis: la banda siguió tocando
¿A que viene esta digresión? Al igual que el Titanic, el proyecto de la eurozona nació con grandes expectativas. Pero hace ya un tiempo que chocó un iceberg y todo sugiere que no llegará a puerto (al menos sin un megarremolcador). Al igual que Hartley y sus músicos, Merkel y Sarkozy tratan de alentar a los inversores. Pero a diferencia de aquéllos, que pasaron a la historia como héroes, éstos parecen estar jugando un papel tragicómico.
La tan anunciada cumbre del viernes pasado, más que mostrar el camino a la solución de la presente crisis evidenció crudamente las fisuras del proyecto europeo. El nuevo tratado de austeridad propuesto por Merkel y Sarkozy se topó con el veto del primer ministro inglés David Cameron (que, entre otras cosas, pretende defender los intereses de la City londinense).
El problema es que Merkel y Sarkozy parecen seguir operando a espaldas del mercado. La ratificación e implementación del Tratado de Lisboa, que modificó las bases constitucionales de la Unión Europea, tomó casi ocho años. ¿Cuánto tiempo tomará negociar e implementar el tratado de austeridad Merkel-Sarkozy? Los socialistas franceses ya han anunciado su oposición. Con una rebaja del rating AAA en ciernes, las perspectivas de reelección del presidente francés parecen bastante bajas. Si esto ocurre en Francia, ni pensar lo que ocurrirá en los otros 25 países que deben ratificar el nuevo tratado.
Como editorializó el Financial Times, el acuerdo alcanzado la semana pasada no hace nada para resolver los problemas inmediatos que presenta la actual crisis. En el largo plazo es claro que la eurozona requiere una unión fiscal (que incluya la posibilidad de emitir deuda con garantía mancomunada y solidaria de todos sus miembros). En el corto plazo lo que el mercado reclamaba era el apoyo irrestricto del Banco Central Europeo al mercado de bonos soberanos. La cumbre del viernes no parece haber resuelto decidida e inequívocamente ninguna de estas cuestiones.
¿Cómo seguirá la película? No hay precedentes en la historia económica mundial que permitan imaginar qué sucederá si colapsa la eurozona. Es probable sin embargo que en algún momento en los próximos meses Grecia anuncie una cesación unilateral de pagos. Si la historia argentina sirve de guía, podemos esperar un feriado cambiario, corralitos y controles a los flujos de capitales, ya que en su ausencia colapsaría el sistema bancario griego. Esto a su vez significará la salida forzada de Grecia de la eurozona y la reimplantación del dracma. Y si esto sucede podemos esperar un ataque especulativo sobre Portugal, España e Italia. Si colapsara cualquiera de esos países las consecuencias pueden ser mucho más serias que las que provocó el colapso de Lehman Brothers.
El hundimiento del Titanic también era inimaginable. En su viaje inaugural sólo llevaba 20 botes salvavidas (suficientes para embarcar la mitad de las personas a bordo). Además, muchos pasajeros inicialmente se negaron a subir a los botes porque descartaban la posibilidad de que el barco se hundiera. La banda de Merkel y Sarkozy seguirá tocando hasta el final. Los inversores harán bien en ir subiéndose a los botes.


Dejá tu comentario