15 de octubre 2010 - 00:00

Vitacura, cuna del lujo y la moda top en Santiago de Chile

El Museo de la Moda no tiene desperdicio. Actualmente se exhibe una muestra con 250 piezas icónicas de los 80, muchas de ellas adquiridas en subastas millonarias.
El Museo de la Moda no tiene desperdicio. Actualmente se exhibe una muestra con 250 piezas icónicas de los 80, muchas de ellas adquiridas en subastas millonarias.
Casi no quedan rastros de aquel barrio de Vitacura tranquilo y residencial. Hoy, la zona es un ícono de la moda en Chile y en el mundo. Al punto, que una encuesta internacional de la firma Colliers posiciona a la calle comercial Alonso de Córdova entre las más caras y lujosas, en un ranking que lideran la parisina Champs Élysées y la 5ta. Avenida, en Nueva York. Para alquilar hoy un local de 50 m² en la zona top de la moda chilena hay que depositar cerca de 60 mil dólares por un contrato de dos años.

Pero como reza el dicho popular, pertenecer tiene sus privilegios. Y formar parte de ese glamoroso circuito significa competir con los grandes jugadores de la moda internacional, además de estar en una zona de elite, entre restoranes siete tenedores de la talla de El Europeo o La Mar, y las más diversas galerías de arte, con propuestas de arte contemporáneo y de líneas clásicas como la galería Cecilia Palma, u otras vanguardista como la Galería Animal.

Todo por unos miles de dólares


Lo cierto es que en Chile los consumidores de la moda de lujo aseguran que ya no es necesario viajar a Europa o a Estados Unidos para conseguir diseños exclusivos de los más prestigiosos modistos internacionales. En Vitacura, es posible encontrar las icónicas carteras Birkin de la famosa casa Hermes. Estos modelos, inspirados en la británica Jane Birkin, rondan los 10.000 dólares. El mismo precio puede costar un traje Armani en su local homónimo, y por la mitad de ese valor, la tienda de Montemarano exhibe una gran variedad de zapatos de Prada y Sergio Rossi.

La oferta está dirigida a un grupo reducido de consumidores ABC1 que apenas alcanza el 1% de la población chilena. Pese a ello, la calle Alonso de Córdova sigue incrementando el número de negocios que durante el transcurso del día lucen semivacíos esperando el arribo de algún turista extranjero de alto poder adquisitivo que llega deseoso por ingresar a Longchamp, Gucci, Louis Vuitton, Salvatore Ferragamo, Cristales Swarovski, la brasileña Forum, y a las multitiendas como Tais, que comercializa Dolce & Gabbana, Versace, Roberto Cavalli, Gianfranco Ferré, John Galliano, Thierry Mugler, Versace, Just Cavalli, Clarins, Emporio Armani, Dior y Guess.

Y si bien el mercado del lujo en Chile no supera los tres mil consumidores, todo el que visita Santiago se da una vuelta por Alonso de Córdova. Es probable que mire más de lo que compre (el accesorio más económico ronda los mil dólares) pero se dará el gusto de conocer una zona muy exclusiva.

El Museo de la Moda, propiedad del empresario Jorge Yarur Bascuñán, merece una mención especial. Todavía quedan resabios de la muestra «Leyendas», que matizó radiografías del tórax de Kennedy y Monroe con un sombrero de Indiana Jones, chaquetas y trajes de Michael Jackson, un corpiño de Marilyn Monroe, un traje de Batman y del Acertijo, una oreja de Mister Spock, un short con chaqueta Dolce & Gabanna que Madonna usó en el tour Girly Show en 1993 y un disco de platino de Elvis Presley de 1955, entre otros preciados objetos. Y la curiosidad: un frasco con pelo de Elvis Presley recogido por su peluquero personal.

Actualmente el Museo de la Moda propone «Volver a los 80». En el hall de ingreso se lee una frase del ex presidente francés François Mitterrand: «Los países que no toman en cuenta la importancia de la moda son aquellos donde se imponen los uniformes». La muestra está estructurada a partir de distintas vitrinas temáticas, algunas dedicadas a diseñadores específicos, como la de Jean Paul Gaultier, la de Vivienne Westwood, Thierry Mugler; otras dedicadas a países relevantes en términos de diseño, como Italia, Francia y Japón. Mientras que en el subsuelo hay diversos diseños de reconocidos diseñadores agrupados bajo el concepto de «Fiesta», en la cual es posible ver de cerca muchas «perlitas» pensadas para una celebración, desde tuxedos, hasta adminículos para fiestas más informales como chaquetas de cuero, todo a la usanza de la época.

Transgresora y extravagante, «Volver a los 80» propone un repaso por 250 piezas icónicas de esa década. Al compás de la mejor música ochentosa, video clips y documentales de la época proyectados en televisores con más de 30 años de antigüedad, el recorrido sorprende a cada paso: el corpiño en forma de cono que uso Madonna en su gira Blond Ambition, diseñado por Jean Paul Gaultier; vestidos usados por Linda Evans y Joan Collins en Dinastía; el que lució Lady Di en su primera aparición pública como novia del príncipe Carlos en el año 1981, con motivo de una gala benéfica en Londres; el mítico vestido color crema de seda con encajes y aplicaciones de lentejuelas que usó Cecilia Bolocco cuando fue coronada Miss Universo en 1987. Revistas y publicaciones clásicas, trajes y accesorios de Bono, Billy Idol y muchos otros íconos de los 80. El recorrido permite adentrarse en la estética y cultura de los años 80 y vivenciar una experiencia visual única. Vale la pena una visita.





Datos útiles:

Museo de la Moda: Av. Vitacura 4562.

Entrada general: u$s 7.



Cómo llegar:

LAN opera hasta 10 frecuencias diarias a Santiago.

Tarifas: Economy, desde u$s 199 final con impuestos. Premium Business, desde u$s 1.435 final con impuestos.

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