15 de febrero 2010 - 00:00

Volvió Cobos a la UCR y apura una ruptura con Carrió

Julio Cobos, Elisa Carrió, Ernesto Sanz
Julio Cobos, Elisa Carrió, Ernesto Sanz
La vuelta de Julio Cobos a las peñas radicales el jueves pasado a la noche (en la cena organizada en el Hotel Colonial de San Nicolás) no sólo hizo estallar a todos los opinadores del Gobierno, que acusaron de golpista a él y a la UCR, sino que también terminó de dinamitar la relación que el partido mantenía con la Coalición Cívica en el Acuerdo Cívico y Social. Es cierto que esa sociedad que habían alimentado Elisa Carrió y Gerardo Morales estaba en terapia intensiva desde hace un par de meses, pero este fin de semana se terminaron de romper todos los puentes y, para peor, con el kirchnerismo de por medio.

La pelea con Carrió comenzó por un comunicado donde Coalición Cívica lanzó: «Es una lástima que el radicalismo como partido de la oposición, no mantenga la suficiente distancia del vicepresidente en un momento histórico donde se le pide a la oposición que tenga consistencia». Lo siguieron un rosario de críticas similares desde el mismo grupo y la clara decisión de alejarse de la UCR.

Anoche el radicalismo emitió una declaración en respuesta: «La Coalición Cívica, como socio del Acuerdo, debería entender que lo mejor para la ciudadanía es que un partido o un conjunto de partidos sean interpretados como representantes de una alternativa superadora», dijo el jefe del bloque UCR de Diputados, «ponerle obstáculos al adversario de manera porfiada y agraviar en forma directa al titular de la UCR es un modo mezquino de demostrar que el discurso no es ni un programa ni una alternativa, sino una inútil herramienta que sólo sirve para la descalificación del otro».

Desde Mendoza, Cobos le contestó a Carrió vía medios: «No fui a San Nicolás a participar de los debates internos del partido, sino a cenar con unos amigos... en política es necesario construir acuerdos para construir verdaderas políticas de Estado, sino es imposible», dijo Cobos.

Por si faltaba algo para la ruptura, aportó sobre Carrió: «Siempre se pone en la vereda de enfrente. Tiene una visión equivocada de la política. Es oportunista y especulativa, ya lo demostró en el caso Redrado, lo obligó a Prat Gay a cambiar el voto para que no votara igual que yo».

En esa guerra de medios del fin de semana, Ernesto Sanz, presidente de la UCR tuvo su lugar: «No tengo razones para ser optimista hoy porque los comportamientos no son los adecuados para la construcción. El balance del mes de enero es negativo, hubo muchas diferencias desde la construcción política», dijo cuando le preguntaron por el futuro del Acuerdo Cívico y Social.

Sanz se alejó de la Carrió aún más: «Carrió ha entrado hoy en el misticismo de ser la salvadora del radicalismo, a partir de la diferenciación entre radicales buenos y malos. ¿Quién le dio ese rol? ¿Qué condiciones tiene para esto? ¿Quién le dijo que hay radicales buenos y malos?».

Respuesta

Y entraron entonces en escena las voces del Gobierno para alimentar esa hoguera en la que quien más tiene que perder es el jujeño Morales, máximo impulsor del acuerdo con Carrió. El jefe de Gabinete había sido uno de los primeros en cuestionar a Cobos no sólo por haberse sentado en la mesa de los radicales en San Nicolás, sino también por haber opinado desde allí que el DNU del Bicentenario no es válido y que sólo mediante una ley podría solucionarse la situación. Fue una declaración a medida de los oídos oficiales siempre en busca de una conspiración en marcha.

A esas acusaciones de golpismo también respondió Cobos: «Aníbal Fernández no me va a decir con quien me junto a cenar», dijo Cobos ayer después de haber presenciado el partido del seleccionado femenino de hockey sobre césped de Las Leonas, en Mendoza.

«El vicepresidente es de la Nación, no de una persona o de un partido. Tiene derecho a opinar, a hacer ver la realidad. Quiero colaborar, no se confundan», explicó. Desde allí también le respondió a Horacio Piemonte diputado de la Coalición Cívica que lo había acusado de confundir oposición con oficialismo: «No confunde nada. Eso se viene diciendo desde hace dos años. Fue un Gobierno de concertación que se rompió y yo me estoy limitando a cumplir con mi responsabilidad constitucional», dijo ayer Cobos.

E insistió nuevamente con su sentencia sobre el Fondo del Bicentenario: «Yo dije que no había consenso para aprobar el DNU y eso es una realidad, no se pueden enojar, porque la verdad es ésa», dijo Cobos. «Yo sugerí una ley alternativa, eso no significa ser oposición, sino actuar con racionalidad y viendo la realidad».

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