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Ya se perdieron 750.000 ovejas por las cenizas
El asentamiento de gran cantidad de cenizas en el suelo afecta principalmente a 1.000 productores pequeños y medianos en los departamentos chubutenses de Gastre, Telsen, Mártires, Gaiman y Rawson, con capas de entre 15 y 5 centímetros de restos volcánicos en los suelos de pastura.
El fenómeno no sólo dificulta la alimentación de los animales, sino que desgasta su dentadura -por el efecto erosivo que tiene la ceniza mezclada con el alimento- y reduce la calidad de su lana, al depositarse las cenizas en el lomo de las ovejas.
«Las cenizas, cuando se acumulan en cantidades importantes (15 a 20 centímetros) terminan cubriendo los pastos, impidiendo el acceso de los animales a la fuente forrajera», informó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y agregó que «los ovinos son especialmente propensos a rechazar los pastos saturados de cenizas». A su vez, el INTA informó que la escasez de alimento será más grave en septiembre, cuando paren las hembras.
«Los valores de las pérdidas lamentablemente van a ser muy importantes, tanto en lo económico como en lo social.
Vemos que toda la zona norte de la provincia se va despoblando», advirtió Ernesto Siguero, presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Chubut. Además, la zona sufre una sequía desde hace cuatro años, que ya había causado un descenso en la cantidad de nacimientos de los animales.
La región centro y nordeste de Chubut es el mayor polo de ganado ovino de Argentina, y en toda la Patagonia existen 12,5 millones de ovejas.


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