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El escrutinio dio a Evo Morales ganador y estallaron las protestas en Bolivia

El ente oficial había dejado de difundir las cifras preliminares y las retomó anoche tras la presión internacional. Graves disturbios en La Paz, Sucre y Oruro.

La Paz - El Tribunal Electoral de Bolivia reactivó ayer el sistema de conteo rápido de votos, tras reclamos de opositores, la OEA y varios países, y dio como ganador al presidente Evo Morales con el 46,87% de los votos y colocó en segundo lugar al opositor Carlos Mesa segundo (36,73%), con el 100% de las actas verificadas. Entre Morales y Mesa, según el informe público del TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares), controlado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), había una diferencia de 10,14 puntos y el mandatario contaría con el apoyo necesario para evitar una segunda vuelta. Sin embargo, el tiempo de espera para la emisión de las cifras finales fue denunciado como manipulación por parte de la oposición y a la noche estallaron las protestas en varios puntos del país.

La ley señala que un candidato vence en primera ronda si consigue el 50% más uno de los votos o supera el 40% y le saca 10 puntos de diferencia al segundo.

En un primer reporte la noche del domingo de conteo rápido al 84% de las actas el TREP había dado un 45,28% a Morales y un 38,16% a Mesa, pero lo paralizó hasta la tarde de ayer, provocando las protestas de Mesa y de los observadores de la Organización de Estados Americanos. Además países como Argentina, Brasil y Estados Unidos pidieron reactivar el TREP.

Mesa había dicho más temprano que las cifras del TREP garantizaban una segunda vuelta contra Morales el 15 de diciembre y denunció que el oficialismo, en complicidad con el TSE, estaba buscando manipular los votos. Por tal motivo, llamó a militantes y a la población a movilizarse para que sea respetada la voluntad popular.

El exmandatario, quien gobernó el país desde 2003 hasta 2005, cuando fue sucedido por Morales, instó a manifestarse frente a la sede central en La Paz del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia y ante sus delegaciones en las otras ocho regiones bolivianas, para que este órgano sienta “la fuerza de la gente”.

En La Paz, en las afueras de un lujoso hotel donde el TSE realiza su recuento de votos, militantes del partido de Mesa Comunidad Ciudadana) estuvieron desde medio día portando banderas partidistas y gritando por el respeto de la votación que -insisten- aseguran una segunda vuelta.

“Yo he venido a pedir el respeto a mi voto, es evidente que aquí ha pasado un fraude”, afirmó el joven Alexis Romero. En la otra vereda política, Milka, una militante oficialista que evitó dar su apellido, señaló: “Estamos por defender el voto de la ciudadanía”.

En la ciudad de Potosí, las protestas obligaron al Tribunal Departamental a suspender el recuento. Medios locales revelaron que policías se desplazaban desde la vecina Sucre a Potosí, sin que el Gobierno lo confirmara o informara de las razones.

“Esta manipulación lo que está tratando es de bloquear completamente la segunda vuelta”, advirtió Mesa. “No vamos a permitir un nuevo 21-F”, dijo en alusión al referéndum del 21 de febrero de 2016 que le negó al presidente la posibilidad de presentarse a un cuarto mandato, aunque luego el Tribunal Constitucional de Bolivia avaló el derecho a una reelección indefinida.

El órgano electoral se basó en ese fallo para autorizar la candidatura del mandatario, pese al resultado del referéndum y a que la Constitución que el mismo Morales promulgó limita a dos los mandatos consecutivos.

Mesa acusó a este órgano de actuar “de manera arbitraria, discrecional y obviamente por órdenes del Gobierno de Evo Morales”. Morales, a su vez, dijo el domingo a la noche que confía en que el recuento final le dé el porcentaje suficiente para evitar una segunda vuelta y conservar la mayoría parlamentaria, ahora de dos tercios para el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).

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