Un juez de la corte suprema de Brasil suspendió temporalmente ayer varias facilidades para comprar armas implementadas por el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, debido a un “riesgo de violencia política” durante la campaña electoral. La decisión judicial llegó horas después de que el hijo del mandatario, Eduardo Bolsonaro, hiciera un llamado a todos los portadores de armas a ser “voluntarios” de su padres.
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Un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) suprimió temporalmente las facilidades para comprar armamento debido al “riesgo de violencia política” durante la campaña electoral.
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“¿Compraste un arma legal? ¿Tienes un club de armas o vas a uno? Entonces tienes que convertirte en un voluntario de Bolsonaro. Pide a tu candidato a diputado federal calcomanías y estampas del presidente, repartirlas”, dijo el congresista en Twitter.
“El inicio de la campaña electoral exacerba el riesgo de violencia política”, lo cual “torna de extrema y excepcional urgencia” la necesidad de restringir el acceso a las armas y municiones, escribió el magistrado Edson Fachin.
Fachin dijo haber tomado la decisión “a la luz de los recientes y lamentables episodios de violencia política”, sin especificar si se refiere a eventos locales como el asesinato a tiros en julio de un tesorero del Partido de los Trabajadores (PT) por parte de un policía bolsonarista, o incluso al atentado el jueves contra la vicepresidenta de Argentina Cristina Kirchner.
De acuerdo con el tribunal, la decisión de Fachin establece que solo pueden tener armas “las personas que demuestren concretamente su efectiva necesidad”, una de las reglas que Bolsonaro, un entusiasta de las armas, flexibilizó por decreto.
También determina que “la compra de armas de fuego de uso restringido solo debe autorizarse” por motivos de “seguridad pública o defensa nacional, no en función del interés personal”, como ocurre con algunos Cazadores, Tiradores deportivos y Coleccionadores (CAC, por sus siglas en portugués) que pueden comprar fusiles de asalto.
Esta categoría, que saltó de 117.000 a más de 673.000 registros durante el gobierno de Bolsonaro, preocupa especialmente a los especialistas en seguridad, que temen episodios de violencia a medida que se acerca la polarizada elección del 2 de octubre, que opone a Bolsonaro y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Los constantes cuestionamientos de Bolsonaro al sistema electrónico de votación hacen temer que sus seguidores rechacen una eventual derrota y repliquen escenas como la invasión al Capitolio de Estados Unidos en 2021, después de que Donald Trump perdiera en las urnas.
Debate
Aunque no es retroactiva, la decisión de ayer tiene efecto inmediato hasta que el pleno del Supremo Tribunal Federal (STF) concluya su deliberación sobre la constitucionalidad de los decretos, suspendida desde hace un año.
Es una decisión “importante” que “indica una comprensión por parte del STF de que las armas pueden ser un elemento desestabilizador de las elecciones”, dijo el abogado Bruno Langeani, integrante de la ONG Instituto Sou da Paz.
“No prohíbe la compra o el porte (de armas), sino que reafirma los requisitos de la ley, como la exigencia de comprobar la necesidad o de limitar las armas de uso restringido a las fuerzas de seguridad”, agregó.
El Tribunal Superior Electoral de Brasil restringió la semana pasada el porte de armas en los centros de votación, en otra señal de preocupación en torno a posibles episodios de violencia.
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