24 de marzo 2026 - 18:04

Daniel González dijo que espera 15 RIGI nuevos antes de fin año y habló del impacto de la guerra en el petróleo

El secretario coordinador de Energía y Minería dijo que la guerra traerá buenas consecuencias a largo plazo, aunque dijo que el barril a u$s100 puede destruir las economías por la suba de costos.

CERAWeek by S&P Global organizado en Houston. 

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Enviado especial a Houston.- El secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, aseguró que la Argentina atraviesa un punto de inflexión que combina factores internos y externos y abre una ventana inédita para las inversiones. “En este momento en la Argentina hay tres factores que coinciden”, afirmó al inicio de su exposición en el CERAWeek by S&P Global organizado en Houston, en el marco del panel Oportunidades y desafíos de inversión en América latina que compartió con Brasil y Guyana.

“Estamos atravesando una transformación cultural, económica, política y social bajo el liderazgo del presidente Javier Milei, que volvió a enfocar la macroeconomía, recuperar la legislación y volver a la normalidad”, sostuvo González ante 200 ejecutivos e inversores de más de 20 países, que llenaron la Sala A del cuarto piso del Hotel Hilton Américas, donde se desarrolla la cumbre petrolera más importante del mundo.

A ese proceso, el ministro le sumó el potencial energético: “El segundo factor es el recurso increíble de Vaca Muerta, que hace 10 o 15 años estaba ahí, pero no listo para desarrollarse; ahora sí, con objetivos alineados entre empresas, gobiernos y provincias”. Y agregó un elemento clave del contexto global: “El tercer factor es la geopolítica: la seguridad energética hoy es lo principal desde el punto de vista económico, y nosotros estamos lejos de los conflictos”.

Al hablar del conflicto en Medio Oriente y sus consecuencias, González sostuvo que el actual escenario geopolítico puede tener efectos positivos en el largo plazo al reforzar el valor estratégico de la seguridad energética. “Las consecuencias de la guerra a largo plazo son buenas, porque señalan la importancia de contar con centros de producción alejados de las zonas de conflicto”, explicó. En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de precios elevados del crudo: “un petróleo a u$s100 también destruye las economías”, por lo que consideró que el equilibrio ideal para la industria global se ubica en un rango más moderado: “lo mejor es que el barril se mantenga por arriba de u$s60 y por debajo de los u$s100”.

En ese marco, González describió un escenario de oportunidades amplio para el capital internacional. “Se puede invertir en compañías públicas, hay espacio para nuevos operadores, como ya vimos con la llegada de grandes empresas de Estados Unidos, pero también necesitamos compañías de segundo nivel: es una oportunidad inmensa”, sostuvo. El ministro coordinador dijo que el principal desafío para el país es revertir "las cosas que se hicieron mal" durante 20 años. "Estamos en el proceso de ganar la confianza y también debemos bajar el costo de capital, que es muy elevado. El impedimento más importante para desarrollar Vaca Muerta es el capital, podemos ver el vaso medio lleno o vacío, queremos que vengan a invertir. Desde el punto de vista del marco regulatorio, queremos estabilidad y reducir la mayor cantidad de impuestos", manifestó.

"Hoy no veo restricciones regulatorias, como en el paso con la restricción de divisas, eso ya no lo tenemos", dijo Daniel González en el CERAWeek by S&P global de Houston.

Según explicó González, el desarrollo energético no solo involucra a grandes jugadores: “Los operadores despliegan capital, construyen tuberías, montan plantas y producen a largo plazo, pero también hay oportunidades en minerales críticos”. En ese punto, subrayó el rol de la minería en la transición energética: “Somos uno de los países de más rápido crecimiento en litio y tenemos un programa de incentivos con el que proyectamos producir más de 2 millones de toneladas de cobre. Argentina es tierra de oportunidades”.

Gonzále recordó que en Argentina existen recursos hidrocarburíferos para 100 años de petróleo y 200 de gas natural, pero instó a ampliar las fronteras de Vaca Muerta. "Hoy pasamos por una etapa de desarrollo, más que de exploración. Muchas compañías tienen los derechos y están en desasrrollo. Vaca Muerta se tiene que extender, hemos visto bloques en los bordes del yacimiento y tenemos que extender el perímetro, más allá de las áreas tradicionales", sostuvo.

Finalmente, el funcionario puso el foco en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta central para canalizar ese potencial. “Lo primero es ganar confianza, y la gente está volviendo a invertir en Argentina, aunque sabemos que es un proceso de largo plazo”, afirmó. En esa línea, remarcó el cambio de enfoque económico: “Desregulamos todo, no intervenimos en los mercados energéticos”. Sobre el régimen, detalló: “El RIGI es un programa de incentivos que va a durar 15 meses más y ofrece beneficios fiscales importantes: no se paga IVA, ni aranceles de importación y exportación, y garantiza 30 años de estabilidad regulatoria y fiscal”. Y concluyó con una proyección optimista: “Ya tenemos casi 40 proyectos dentro del régimen y estimamos que para el final del programa vamos a sumar al menos 15 más”.

De los 15 RIGI que se presentarán al menos ocho serán para el sector upstream, que se habilitó recientemente. Es más, según pudo saber este medio, Tecpetrol presentó uno el viernes pasado.

El futuro enerético de Petrobras en Brasil

En un panel centrado en el futuro de la producción energética en la región, la líder de exploración y producción de Petrobras, Sylvia Anjos, planteó con claridad el cambio de escala que atraviesa la industria: “Nuestro objetivo era producir 200.000 barriles y hoy producimos más de 5 millones”, afirmó, al tiempo que subrayó que el crecimiento exige una redefinición permanente de metas. “Si queremos producir más, tenemos que redefinir objetivos. Tenemos varias cuencas para explorar”, agregó, marcando el potencial aún abierto en el territorio brasileño y el rol clave de la exploración.

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En ese sentido, la ejecutiva puso en contexto el debate global sobre la transición energética y su impacto en América Latina. “La transición energética nos hacía pensar que el petróleo era negativo, pero si miramos las emisiones en América Latina son el 3,5% del mundo, no es una situación acuciante para nosotros”, sostuvo. Además, destacó que en Brasil la dimensión social gana cada vez más peso: “Las licencias sociales son cada vez más importantes, y tenemos que enfrentar estos hechos. Nuestras emisiones son muy bajas, menos del 1%”, indicó, reforzando la idea de una industria que busca compatibilizar crecimiento con sostenibilidad.

Finalmente, Anjos remarcó la diversidad energética de Brasil como una ventaja competitiva estructural. “Brasil es muy rico no solo en energía fósil: tenemos solar, eólica, nuclear, tenemos el ciclo completo de desarrollo, incluso uranio”, explicó. En esa línea, resaltó el potencial del presal y otras regiones: “Tenemos muchas fronteras para explotar y oportunidades para seguir trabajando en la zona ecuatorial”. Y concluyó con un mensaje pragmático sobre el futuro energético: “Hoy no podemos excluir ningún tipo de energía, y queremos aprovechar todas las oportunidades”, al tiempo que destacó la eficiencia del crudo brasileño: “El petróleo que producimos tiene menos de 2 kilos de emisión por barril, frente a los 20 kilos promedio del mundo”.

Al analizar el conflicto bélico en Medio Oriente, la ejecutiva brasileña señaló que América Latina es una lugar muy seguro para estar y dijo que una guerra no es buena para nadie. "Hay mucha volatibilidad, es bueno tener equilibrio, pero por primera vez en Brasil, que nosotros importemos diésel se ha vuelto un problema, la inestabilidad no es buena para nadie", sentenció.

La energía de Guyana pisa fuerte en América Latina

El ministro de Recursos Naturales de Guyana, Vickram Bharrat, puso el foco en el creciente protagonismo del país dentro del mapa energético regional y global, al señalar que “Guyana se ha establecido como un actor importante junto a Brasil y Argentina, con nuevas oportunidades para inversiones directas”. En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, remarcó que “la colaboración entre países vecinos de América Latina es más importante que nunca, sobre todo para garantizar la seguridad energética”. Actualmente, el país ya produce más de 1 millón de barriles diarios y proyecta un salto significativo: “con los nuevos proyectos vamos a superar los 7 millones de barriles”, afirmó, al tiempo que destacó el rol activo del Estado en la atracción de capitales: “en nuestro gobierno las inversiones tienen un socio, un aliado; el presidente siempre está buscando inversiones, por eso abrimos las puertas”.

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Bharrat también subrayó el impacto estructural que tendrá la expansión energética en la economía local. Anticipó la instalación de 600 megawatts de generación a gas, con el objetivo de “reducir emisiones y bajar hasta un 70% el costo de la energía”, lo que, según explicó, permitirá dinamizar sectores industriales: “con nueva energía vamos a reducir los costos de producción y de vida, y generar interés en la manufactura”. En esa línea, insistió en que el país busca diversificar su matriz productiva: “Guyana tiene mucho más que petróleo y gas… utilizando esos ingresos queremos diversificar la economía, porque somos originalmente agropecuarios”.

En paralelo, el ministro abordó la disputa territorial en zonas ricas en recursos, al señalar que “ya no tenemos una amenaza cierta sobre esa región y estamos esperando una definición de la Corte Internacional de La Haya”, en referencia al conflicto con Nicolás Maduro. Finalmente, dejó una definición clara sobre el rol de los hidrocarburos en el desarrollo: “En Guyana hubo un cambio en la conversación sobre estos combustibles, tenemos que desarrollar los hidrocarburos”, sostuvo, al remarcar que seguirán siendo clave en las matrices energéticas globales durante los próximos años.

Por último, el ministro dijo que Guyana no apoya la guerra en ningún lado, pero aseguró que "hoy se ven benficiados por los precios más altos, aunque señaló que también "eso causa suba de costos e inflación".

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