19 de agosto 2026 - 20:32

El desafío que plantea Vaca Muerta: construir ciudades a la velocidad de su crecimiento

El proceso de crecimiento que atraviesa Neuquén a partir del auge de los hidrocarburos exige que el sector de la construcción redefina su forma de trabajar. Con 21.000 personas llegadas a la provincia durante 2025 y más de 1.100 kilómetros de rutas a intervenir en 2026, empresas y profesionales enfrentan un escenario donde la velocidad de ejecución, la planificación anticipada y la incorporación de nuevas tecnologías representan una condición cada vez más relevante.

El crecimiento de la actividad hidrocarburífera convirtió a Añelo en uno de los principales centros de la dinámica de Vaca Muerta y elevó la demanda sobre su infraestructura

El crecimiento de la actividad hidrocarburífera convirtió a Añelo en uno de los principales centros de la dinámica de Vaca Muerta y elevó la demanda sobre su infraestructura

Una de las consecuencias más evidentes del desarrollo de Vaca Muerta es el crecimiento expansivo que genera a su alrededor. Progresivamente, el auge de la actividad hidrocarburífera convirtió a Neuquén en una potencia económica a nivel nacional, lo que impulsó el crecimiento poblacional, la creación de nuevos polos urbanos y una mayor demanda de viviendas, servicios, rutas, escuelas y centros de salud. Es por esto que distintos especialistas en desarrollo urbano entienden que el escenario plantea un desafío: ¿cómo construir ciudades capaces de acompañar ese crecimiento?

Durante 2025, alrededor de 21.000 personas llegaron a Neuquén, según datos difundidos por el Gobierno provincial. La cifra adquiere mayor relevancia si se compara con los aproximadamente 6.000 nacimientos registrados durante el mismo período: la diferencia da cuenta del peso de la migración en el crecimiento poblacional y explica parte de la presión que enfrentan las ciudades para ampliar su capacidad habitacional y de servicios.

Iniciativas como el recientemente anunciado programa Neuquén Habita, que contempla más de 20.000 soluciones habitacionales en la provincia entre viviendas nuevas y lotes con servicios, son las primeras respuestas frente a esta problemática. Cabe destacar que en la capital provincial, por ejemplo, un proyecto para 569 lotes demanda una inversión superior a $17.500 millones e incluye redes de agua, cloacas, gas, electricidad y desagües pluviales.

El dato permite observar una cuestión central: el crecimiento urbano no consiste solamente en construir casas. “Antes de que una nueva vivienda pueda formar parte de una ciudad hacen falta calles, redes de servicios, transporte y equipamiento. La disponibilidad de suelo con infraestructura se convierte así en una condición para que la expansión habitacional resulte sostenible”, indica Marcos Galian, productor general de Edifica Neuquén, evento que se realizará del 10 al 12 de septiembre con el objetivo de reunir a empresarios y profesionales de la construcción en la Patagonia.

Para el sector, esto supone además un cambio de escala. La demanda ya no se limita a nuevos proyectos residenciales, sino que abarca redes, infraestructura vial, espacios productivos, equipamiento urbano y obras de servicios. Esa diversidad obliga a empresas y profesionales a trabajar con plazos, volúmenes y requerimientos diferentes. Frente a este escenario, algunas empresas comenzaron a incorporar herramientas de planificación más precisas, nuevas tecnologías y procesos que permiten anticipar etapas de obra y reducir tiempos de ejecución.

Añelo concentra buena parte de este desafío. El crecimiento de la actividad hidrocarburífera convirtió a la localidad en uno de los principales centros de la dinámica de Vaca Muerta y elevó la demanda sobre su infraestructura. Durante los últimos años avanzaron obras de pavimentación, redes de servicios, viviendas y equipamiento, mientras que el bypass vial busca resolver uno de los problemas asociados a la nueva escala de la localidad: el tránsito pesado.

La obra apunta a desviar parte de la circulación de cargas de las rutas 7 y 17 fuera del área urbana: “El proyecto es otra muestra de cómo el crecimiento de Vaca Muerta exige adaptar la infraestructura existente a una actividad productiva de mayor intensidad. La conectividad es central en una economía que necesita trasladar trabajadores, equipos, insumos y producción entre las áreas hidrocarburíferas, los centros urbanos y los principales corredores logísticos”, agrega Galian.

No obstante, el desafío vial alcanza al conjunto de la provincia. Para 2026 se prevén intervenciones sobre más de 1.100 kilómetros de rutas, entre trabajos de repavimentación y obras sobre corredores estratégicos. Ahora bien, el mismo fenómeno aparece en otras áreas de la infraestructura: la expansión de la actividad requiere más capacidad energética, nuevas redes de servicios, espacios para actividades industriales y logísticas, hospitales y escuelas. Cada uno de estos componentes forma parte de una misma ecuación y, al mismo tiempo, amplía el campo de acción de la construcción.

La respuesta del sector también empieza a reflejar esa diversidad. En algunos proyectos, la construcción tradicional continúa siendo la alternativa más adecuada; en otros, los sistemas industrializados, prefabricados o modulares permiten reducir los tiempos de obra y mejorar la previsibilidad de los procesos. A esto se suman herramientas digitales para el diseño y la gestión, una mayor planificación de la logística y la búsqueda de soluciones que permitan ejecutar determinadas etapas en paralelo.

Esta necesidad de ganar eficiencia también alcanza a la organización de las obras. Cuando la demanda crece más rápido que la capacidad disponible, anticipar la compra de materiales, coordinar proveedores, prever necesidades de infraestructura y definir con mayor precisión cada etapa puede ser tan importante como la tecnología utilizada en el proceso constructivo. La planificación pasa así a ocupar un lugar central para evitar que el ritmo de ejecución se convierta en un límite para el crecimiento urbano.

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