13 de mayo 2002 - 00:00

Actualidad

• A raíz de la nota publicada en este diario sobre el elevado costo de la estatua de Eva Perón que se levanta frente a la Biblioteca Nacional, 4 millones de dólares, uno de los miembros del numeroso jurado, Alberto Petrina, actual director de Asuntos Culturales de la Cancillería, aclaró: «Nunca cobré los 1.500 pesos por participar del jurado y me consta que tampoco lo hicieron Cristina Alvarez Rodríguez ni Herminda Duarte. Pero me gustaría cobrarlo porque son los honorarios que me corresponden». En Buenos Aires, Gyula Kosice informó que el costo del bello monumento instalado en Marcelo T. De Alvear y la Avenida Nueve de Julio, pagado por el artista y un patrocinante, fue de alrededor de 20.000 dólares.

El precio más alto pagado de una escultura en subasta es de 18,1 millones de dólares, cifra que alcanzó la semana pasada la estilizada «Danaide», del italiano Brancusi en la casa Christie's de Nueva York. En la venta de artistas latinoamericanos del 29 de mayo, Sotheby's ofrece «Horse» del cotizado Fernando Botero, un bronce patinado de dimensiones monumentales (similares a las de la estatua de Eva realizada por Giannetti) pero está estimado en apenas 400.000 dólares.

• Desde que la especialista en semiótica Rosa María Ravera asumió la presidencia de la Academia de Bellas Artes, la institución ganó un poder de convocatoria que nunca había conocido. La semana pasada, con sus salones colmados de gente, Ravera presentó el programa de actividades para este año, que comienza con una mesa redonda cuyo tema es al menos curioso en el contexto académico: «¿Hacia un perfil latinoamericano? Proyecciones éticas y estéticas del fútbol». Alvaro Castagnino, Carlos Espartaco, Roberto Fontanarrosa y Ravera integran el panel.

Norberto Frigerio, Pablo Suárez, Daniel Larriqueta, Eduardo Costantini, Gabriel Werthein, Pedro Roth, Ennio Iommi, Juan Vergez y, entre otros, la directora del Museo de Arte Moderno, Laura Buccellato, invitan a reunirse en «Recordando a Ruth», un homenaje a su amiga, la galerista Ruth Benzacar, en la fecha del segundo aniversario de su muerte. La cita es el miércoles 15 a las 19 horas en el MAMBA, con fotos y recuerdos memorables.

• Hoy comienza la semana dedicada a la «Conservación de Nuestros Murales» en la Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Presentarán un listado de murales recientemente restaurados, de Batlle Planas y Quinquela Martín, y el plan integral de restauración de los 100 murales existentes en Buenos Aires. Ocasión imperdible para que los restauradores Teresa Gowland, Gabriela Van Riel y Ariel Fridman, oficialicen su denuncia sobre «el deterioro causado en los frescos de Castagnino, Urruchúa y Policastro que se encuentran en la Galería San José de Flores». Ocurre que con el afán de restaurarlos, el consorcio de la galería y la Secretaría de Turismo de la Ciudad contrataron a un artista, «quien comenzó po pasales el plumero arrastrando la pintura original». Sobre la obra cumbre del muralismo que continúa deteriorándose en San Justo, «Ejercicio plástico» de Siqueiros, se comentó que el ex presidente Fernando de la Rúa, aconsejado por un funcionario de Cultura, no habría firmado la ley que lo declaraba patrimonio histórico, y que la falta de esa firma invalidaría su sanción.

Invitada por Félix Angel, el director del Centro Cultural del BID, Victoria Verlichak presentó su último libro, «Marta Traba. Una terquedad furibunda» en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington D.C. El interés de la institución por Traba no es nuevo, en 1994 publicaron el libro póstumo de la notable crítica de arte y escritora argentina-colombiana: «Arte de América latina, 1900-1980».

• En la subasta de Impresionistas y arte moderno donde se vendió la colección de Amalia Fortabat, Sotheby's recaudó 126 millones de dólares y el precio más alto lo logró una naturaleza muerta de Cézanne: 16.8 millones. Un bronce de Giacometti considerado «una de las más bellas esculturas que hayan aparecido en el mercado», duplicó su estimación y se vendió en 13, 8 millones, récord para el célebre artista. Según «The New York Times», la empresaria argentina envió 20 pinturas a subasta estimadas entre 40 y 60 millones, entre ellas, el Degas «Mary Cassatt au Musée de Louvre», que había comprado en 1980 por 2,3 millones y escaló a 16,5 millones, un Miró, «Tête de Paysan Catalan», vendido en 5,7 millones y un Matisse, «Intérieur à Nice, femme assise avec un livre», pagados 3,9, además del Gauguin que no llegó a la base. Sin embargo, es posible que pinturas de Sisley, Léger, Pisarro y Delaunay provinieran de la colección argentina y una fuente cercana a la empresaria informó que todas sus obras se vendieron, menos el Gauguin.

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