• Joven mimado del Instituto Di Tella (ver nota central), Macció se inició en la gráfica publicitaria, presentó en 1956 su primera exposición individual y participó en las Bienales de París de 1961 y 1963 y en la de Venecia de 1968 y 1988. Obtuvo el Premio Internacional Di Tella en 1963, concursando con Pierre Alechinsky, Antonio Saura, Larry Rivers y Kitaj, entre otros famosos. Formó junto a Jorge de la Vega, Ernesto Deira y Luis Felipe Noé, el grupo «Otra Figuración», que cambió el rumbo del arte en la Argentina con su propuesta desprejuiciada e irreverente. Si bien se le adjudica a Macció la influencia del grupo «Cobra», de artistas como De Kooning, Bacon o Hopper y «una cierta cualidad surrealista», es innegable que su obra tiene rasgos de estilo absolutamente inconfundibles.
• Por primera vez Arte BA, la feria de galerías porteña, decidió computar la cantidad de obras vendidas, un total de 800 en su última edición. «Sobre los precios es difícil reunir información fidedigna, porque no siempre se declaran las ventas y los montos precisos», comenta Alejandro Corres, vicepresidente de la Feria. Lo cierto es que este año no se alcanzaron los 3 millones de dólares que estiman haber vendido en el 2001, pero calculan que la cifra puede rondar el millón.
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• Muchos pronosticaban que Arte BA iba a convocar este año compradores extranjeros, sobre todo de los países vecinos, atentos a la devaluación y dispuestos a llevarse buenas obras por escasos dólares. Pero no fue así, los extranjeros brillaron por su ausencia. Una excepción fue la presencia institucional de la Generalidad Valenciana, aunque la directora de Museos de la Comunidad, Consuelo Ciscar no pudo llegar, no sólo mantuvo su stand en la feria, sino que además, presentó dos interesantes exposiciones en el Recoleta. Las estupendas pinturas del transvanguardista José Morea, con el color increíble del mediterráneo, y «Juguetes para Icaro, Abanicos de dos mares», curada por la crítica Lilian Llanes, una muestra con humor, desacralizadora, donde artistas cubanos, argentinos y españoles presentan versiones personalísimas del abanico.
• En «La casa de Bernarda Alba» que dirigida por Vivi Tellas acaba de estrenar el Teatro San Martín, se conjuga el clima opresivo del texto de Federico García Lorca con la sensación de precariedad angustiosa lograda Guillermo Kuitca en la escenografía. El escenario luce despojado, con apenas unos pocos elementos y las camitas que le dieron fama internacional y son el leitmotive de su obra desde 1982, año en que pintó la serie «Nadie olvida nada» y dirigió su primer espectáculo teatral con ese mismo nombre junto a Carlos Ianni. Es que Kuitca no es un neófito del teatro, su pintura está influenciada por la escenografía y además realizó una serie de plantas de teatro, «Puro teatro», exhibida en Nueva York.
• Karina El Azem, que exhibe sus obras en el Centro Cultural Recoleta, como muchos jóvenes artistas argentinos trabaja la vertiente del arte ornamental. En su caso, investiga las distintas tradiciones que nacieron y se desarrollaron muchos siglos antes de la aparición de las artes de representación. Los diseños de sus obras, por lo general abstractos, aunque en este último año comenzó a reproducir antiguas naturalezas muertas, están realizados con perlas de plastico que borda pacientemente para luego digitalizalos.
• Día a día la fotografía gana mayor espacio. A partir del 1° de agosto se inaugurarán los Doceavos Encuentros Abiertos Festival de la Luz, con 170 exposiciones argentinas y extranjeras de artistas emergentes y consagrados en museos, centros culturales y galerías de todo el país, de Jujuy a Ushuaia, ciudad donde se clausurará el festival. Los organizadores, Elda Harrington, Alejandro Montes de Oca, Juan Travnik, Pelusa Borthwick y Raúl Cottone decidieron dedicar esta edición a la fotógrafa Alicia D'Amico, que murió el año pasado y fue una de las principales curadoras de estos encuentros.
• En el marco del Festival, «Entrecruzamientos», ciclo que se realizará los miércoles de agosto y septiembre y vincula la fotografía con las artes del tiempo, el cine y el video, estará coordinado Graciela Taquini. «Al entrecruzar producciones que provienen de las «máquinas de la luz» como la fotografía, el cine, el video y diversas prácticas artísticas ejercidas por cineastas, fotógrafos, realizadores de video y televisión o artistas visuales en general surgen nuevas relaciones. En estos siete encuentros se confrontarán miradas que van desde el «yo veo» del video al «yo he visto» de la foto, al «yo creo ver» del cine o al «yo podría ver» de la imagen virtual», informa Taquini. La programación incluye trabajos documentales sobre fotógrafos nacionales actuales, documental sobre Grete Stern y Alicia D'Amico, y sobre artistas extranjeros como Sophie Calle, Christian Boltanski, Richard Avedon, Man Ray, Gabriele Basilico, Chris Marker, entre otros.
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