Lindsay Lohan está "completamente fuera de sí", señalaron fuentes cercanas a la actriz neoyorquina, quien a pesar de su reciente internación por rehabilitación volvió a visitar clubes nocturnos de Nueva York y Los Ángeles, donde se la vio "bebiendo hasta por los codos".
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La edición de la revista Star publicó fotografías de la actriz en distintos clubes nocturnos, en las que se la ve bebiendo y riendo. "Ella está definitivamente bebiendo alcohol", dijo al semanario una fuente que estuvo con la actriz en una fiesta en Los Ángeles la semana pasada. "Ella se fue volviendo cada vez más descuidada a medida que pasaban las horas", manifestó.
"En un momento, Lindsay estaba literalmente colgada de un par de amigos de ella, como si ellos la estuvieran sosteniendo", agregó. Star aseguró que en las últimas dos semanas esta imagen fue la habitual para Lohan, de 27 años. Se la vio bebiendo vodka en el bar Headless Horseman de Nueva York el 10 de octubre y dos días después en el Woody McHale's Bar & Grill.
El 19 de octubre se la vio bebiendo "grandes cantidades de alcohol" en una fiesta en Hollywood junto con Paris Hilton y Miley Cyrus, la ex Hannah Montana. "Lindsay llegó alrededor de las 3 de la mañana y todavía estaba allí cuando estaba amaneciendo", dijo una fuente a Star, y agregó: "Lindsay, Miley y París fueron llevados a una sala especial para VIPs".
Por su parte, la revista In Touch publicó declaraciones del coach de la actriz de "The Parents Trap", según el cual las compañías con las que se está juntando Lindsay son las mismas que la arrastraron en el pasado a los malos hábitos. Entre ellas, menciona a Vikram Chatwal, quien supuestamente le suministró pastillas y cocaína.
"Mi trabajo ha sido en vano. Lohan es imposible de reeducar", comentó el coach, cuya identidad fue mantenida en reserva. Lohan concluyó el 31 de julio pasado un tratamiento de rehabilitación que duró 90 días en el centro Cliffside Malibú. La actriz salió unos días más tarde, luego de pedir a sus médicos permanecer un tiempo más en el centro de rehabilitación, porque necesitaba un período de transición antes de retornar "al mundo libre".
Sin embargo, cuando terminó con el tratamiento lo celebró con una fiesta hasta la madrugada en un hotel de Hollywood, junto a su novio Max George, de la banda británica The Wanted. Desde el año 2005 la actriz tuvo varias problemas debido al abuso de alcohol y las drogas.
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