El próximo jueves 9 de noviembre a las 21 hs se estrenaráen la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, «La boca lastimada» deEugenio Griffero, con dirección de Laura Yusem y escenografía y vestuario deGraciela Galán.
La obra se centra en la última noche que Sigmund Freud pasóen Viena antes de su exilio en Londres y su papel principal estará a cargo delactor Osvaldo Santoro. Andrea Garrote, por su parte, deberáencarnar a la esposa y a la hija dilecta de Freud, Anna.
Actualmente, la actriz comparte cartel con MirtaBusnelli en «La modestia», de Rafael Spregelburd, en dondeanima a dos personajes de carácter imprevisible y algo extravagantes.
Desde 1984, Andrea Garrote integra con Spregelburduno de los equipos más creativos del teatro independiente, cuyas obras hancirculado por Latinoamérica (Festivales de Bogotá, Manizales, Porto Alegre,Montevideo), España y Portugal.
Periodista: Ni Anna ni Marta Freud parecen tener esa cuotade humor que habitualmente predomina en sus personajes.
A.G.: Es cierto, no tienen humor, pero como me dijohace unos días un escritor, un
poco en broma, soy casi una especialista en desdoblamiento(se ríe). Si uno se fija en casi todos mis trabajos hice un papel doble. En«Dos personas diferentes...» hacía dos personajes, en «La modestia» hago dospersonajes con dos lenguajes distintos: uno de comedia y otro más chejoviano yacá hago dos personajes distintos, pero con el mismo lenguaje.
Personajes
P.: ¿Qué enfoque brinda el autor sobre estospersonajes?
A.G.: El autor, Eugenio Griffero, ya planteaen la obra su deseo de que una sola actriz haga los dos papeles y no hay tiemponi para cambios de vestuario. En esa época, alrededor de 1938, Marta Freud debetener unos 70 años y Anna cerca de 30. Lo que se decidió fue hacer unacomposición más situacional de lo que vive cada una, no algo externo yrepresentativo de la edad. Lo que estos personajes traen a la obra es elentorno exterior, relatos de lo que está pasando. Por ejemplo, el miedo de Annade que el viaje a Londres sea en realidad una trampa. Anna ya había sidodetenida por la Gestapo anteriormente y es ahí cuando Freud decide abandonarViena.
La obra transcurre en tiempo real, es la noche en la queesperan viajar a Londres, es casi una estampa de un momento íntimo de Freud.Nosotros hablamos de ella como de una noche pesadillesca. Freud sabe quese va a morir, ya tiene 33 operaciones en la boca, y sabe que ya no volverá aViena.
P.: ¿A qué público está dirigida la obra?
A.G.: Al público en general, pero el que conozcaalgo de la vida de Freud le va a resultar jugoso encontrar algunas referenciasautobiográficas.
P.: ¿Cómo se les ocurrió incluir a Mirta Busnelli en elelenco de «La modestia»?
A.G.: Mirta, como pasa con otra gente, se acercó aver nuestros primeros trabajos y desde entonces nos fue siguiendo. Para mí esmuy noble de su parte y muy inteligente también que siendo una actriz de otrageneración que la nuestra no sólo se acerque y le guste lo nuevo, sino quetambién se arriesgue a participar. Creo que esta experiencia le va a producirun crecimiento como actriz. Y yo espero llegar alguna vez a la trayectoria deMirta y poder hacer algo así, con gente más joven. Ojalá pueda avivarme atiempo.




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