14 de noviembre 2002 - 00:00

Aplauden Washington y Nueva York a dos sopranos argentinas

Fabiana Bravo
Fabiana Bravo
Nueva York - La proyección de la Argentina cultural está teniendo a dos óptimas embajadoras en Fabiana Bravo y Virginia Tola. Estas dos jóvenes sopranos han realzado las temporadas de otoño de dos de los más importantes escenarios líricos de los Estados Unidos: el New York City Opera, en el Lincoln Center, y la Washington Opera, en el Kennedy Center de Washington.

La mendocina Fabiana Bravo (ganadora del concurso Pavarotti) realizó su exitoso debut en el City Opera en el papel de Giorgetta, heroína de «Il tabarro» de Giacomo Puccini. Desamorada esposa de un Michele mucho mayor (el barítono Mark Delavan), y objeto de los exhortos amorosos del joven Luigi (el tenor Carl Tanner), Fabiana Bravo fue cabal intérprete de las tribulaciones de su personaje.

«Il Tabarro»
fue programada junto a «Suor Angelica» y «Gianni Schicchi», como parte de una aplaudida producción del Tríptico de Puccini, por el equipo de régie y puesta en escena de James Robinson y Allen Moyer. George Manahan dirigió diestramente a la orquesta del New York City Opera.

«The New York Times» elogió la actuación de Bravo, señalando su «profunda consustanciación con el papel de Giorgetta», y observando la cualidad «ardiente» de su voz. Con similar entusiasmo, «The New York Post» destacó asimismo la «riqueza de tono» de la artista argentina y la sensualidad de su presencia escénica. Los críticos neoyorkinos también señalaron que la Bravo encaró admirablemente los temibles «do de octava alta» de «Questa strana nostalgia» y de «E ben altro il mio sogno», estimando que estas dos arias habían representado «el climax emotivo de la velada operística».

Fabiana Bravo
se presentó en la City Opera de Nueva York después de su aplaudida actuación en Washington en el exigido papel de Ariadne en «Ariadne auf Naxos», de Richard Strauss, y previo a su paso por las tablas de la Opera de San Francisco, donde cantará «La Bohème». Toda una constelación de éxitos para la brava Fabiana, quien enfrentó con fe y coraje un esforzado camino comenzado en Mendoza.

En la temporada previa, Virginia Tola había subyugado, a su vez, al entusiasmado público del Kennedy Center de Washington, cantando el papel de Micaela en «Carmen». La Washington Opera la volvió a invitar para protagonizar una convencional pero muy efectiva realización de «La Bohème» (típica buhardilla bohemia en los Actos I y IV, y alegre escenografía de calles y cafés de Paris, Acto II), concebida por Michael Yeargan, de la Opera de San Fransisco.

En las diez funciones recientemente presentadas en el Kennedy Center se alternaron dos elencos, curiosa mezcla de talentos de Europa Oriental e Hispanoamérica, con minoritaria presencia de voces norteamericanas. La Orquesta de la Washington Opera respondió admirablemente a la dirección de Giovanni Reggioli.

Junto a Virginia Tola, como Mimi, se presentaron la talentosa española Elena de la Merced, cantando una fogosa y carismática Musetta, y el tenor ruso Kostantin Andreyev, de voz agradable aunque de limitado caudal sonoro, en el papel de Rodolfo.

Luego de su actuación como
Antonia en «Los Cuentos de Hoffmann» en el Teatro Colón, y previa a su actuación en «La Bohème» del Kennedy Center, la ya apreciablemente demandada Virginia Tola había debutado como Mimi en el Festival de Bregenz, Alemania, y en Oslo (verano 2002). Su interpretación con la Opera de Washington fue convincente.

Tola
le confiere credibilidad a la timidez y humildad del personaje, y tanto su actuación escénica como la calidad de su voz -segura en entonación, y dotada de dulzura hasta en los registros altos-resultaron excelentes. La muerte de Mimi fue encarada por ella con inteligente reticencia expresiva, logrando darle una connotación realista al trágico desenlace de la obra. Saludada por una cerrada ovación de público, la actuación de la cantante santafesina fue también objeto de halagadores comentarios en «The Washington Post».

En momentos en que los rigores de la economía y los desórdenes de la política atraen esporádicamente la preocupación internacional, es alentador observar que los titulares de prensa en el exterior también se hacen eco de cómo nuevas voces argentinas se hacen oír y apreciar en los más encumbrados escenarios mundiales del arte lírico.

Dejá tu comentario

Te puede interesar