15 de enero 2003 - 00:00

Avatares del verano

•«Sinceramente, nadie puede dar exactamente los números reales de los teatros en Mar del Plata» comentaba ayer un veterano empresario teatral. «Si bien la temporada es un éxito en cantidad de turistas, la gente piensa más de una vez antes de pagar la entrada a un teatro, y además hay muchas invitaciones que terminan computadas en los totales generales». En ese sentido, se sabe que hay espectáculos que funcionan muy bien, otros sólo bien, y otros mal. Entre los primeros están «Robó, huyó y lo votaron» de Nito Artaza, «Monólogos de la vagina», con Alicia Bruzzo, Emilia Mazer y Valeria Lynch, «Pijamas» con Fabián Gianola y Mario Pasik y Victoria Onetto, y las pocas funciones que hacen en Mar del Plata, en el Sheraton, Antonio Gasalla y Susana Rinaldi con «La verdá de la milanesa».

«Contra las cuerdas» es el unipersonal que está haciendo en «La Subasta» de Mar del Plata el humoristacantante Hugo El viernes irán a verlo varios jugadores de Independiente para celebrar su reciente triunfo contra Racing. Varela (hincha del ganador), prometió incluir entre los números de esa noche «Cómo ganar con suplentes».
 
•En una ciudad donde el turismo ya llegó, el pasado fin de semana, a saturar la capacidad hotelera, arrecian las críticas cada contra el intendente Katz por el estado de las calles: el tema de los baches se agravó con los recientes diluvios, además falta iluminación nocturna en muchos barrios, y está creciendo
el índice de asaltos. A Mar del Plata, también, se la llama ahora la capital nacional del Patacón. En restaurantes, cafés, negocios, todos entregan los vueltos en patacones aún cuando reciban en pesos. A veces eso genera discusiones pero la gente termina aceptando.
   
•Guerra de gaseosas, en las playas: hay dos balnearios «top» en la zona después del Faro. «Abracadabra», sponsoreado por Pepsi, y «La Caseta», por Coca Cola. Abracadabra es la playa de las modelos y los actores en promoción. Allí Pepsi monta recitales, pone música fuerte, van las cámaras de TV. Coca Cola quiso hacer lo mismo con La Caseta, pero no le fue bien: éste es el balneario elegido por las familias marplatenses, y ya hay quejas a diario. Algunos de los que van allí cancelan las carpas que habían alquilado por 1.800 pesos por enero. Se quejan por los ruidos y los decibeles de unaa música que esos bañistas no desean.

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